Las declaraciones del empresario y magnate Elon Musk, considerado el hombre más rico del mundo, siempre han dado de qué hablar. Ahora no solo se ha limitado a afirmar que la inteligencia artificial alcanzará un alto nivel de desarrollo, sino que planteó un escenario mucho más ambicioso: que para 2031 la capacidad de la inteligencia digital superará la inteligencia combinada de toda la humanidad.
Con esta visión, esta idea deja de centrarse en los beneficios de la tecnología y pasa a enfocarse en una competencia por el poder y la supremacía. Además, al establecer un plazo cercano y una predicción tan contundente, podría influir en las estrategias industriales y alimentando la preocupación sobre el avance de la IA.
“En cinco años (…) La inteligencia digital superará la suma de toda la inteligencia humana“, señaló el magnate durante una intervención en la conferencia Abundance Summit, organizada por Peter Diamandis.
Además, Musk describió el desarrollo de la inteligencia artificial como un “tsunami supersónico” que avanza con gran rapidez hacia la sociedad. A su juicio, no se trata de un progreso gradual, sino de una transformación capaz de alterar profundamente la forma en que funciona la civilización moderna.
El empresario vinculó esta proyección al crecimiento acelerado de la infraestructura tecnológica que sostiene la IA. Según explicó, la capacidad de cómputo, los chips especializados y los centros de datos están expandiéndose a una velocidad sin precedentes, lo que podría dar paso a una nueva etapa en la que los sistemas artificiales alcancen niveles de procesamiento muy superiores a los de la inteligencia humana.
Uno de los planteamientos más llamativos de Musk fue su afirmación de que la humanidad ya se encuentra inmersa en el proceso de singularidad tecnológica. Para ilustrarlo, comparó el momento actual con el punto más alto de una montaña rusa, justo antes de una caída abrupta. Además, sostuvo que la IA general podría alcanzarse en un futuro muy cercano y que, hacia el final de la década, la IA superaría las capacidades humanas.
El empresario también proyectó una expansión masiva de los robots humanoides en los próximos años. Aunque mencionó cifras que van desde cientos de millones hasta cerca de mil millones de unidades, el mensaje central fue el mismo: estos sistemas dejarían de ser una tecnología excepcional para convertirse en una presencia cotidiana en distintos sectores de la economía y la vida diaria.
De concretarse ese escenario, la presencia de humanoides tendría un impacto significativo en la organización del trabajo y la sociedad. Debido a que los entornos actuales están diseñados para personas, estos robots podrían desempeñar funciones en áreas como logística, mantenimiento, limpieza, seguridad y asistencia.