Si hay algo que puede resultar especialmente molesto para las personas, son las llamadas spam que reciben de manera constante durante el día. No se trata de una o dos comunicaciones aisladas: en algunos casos, pueden llegar en cantidades inusuales y aparecer en los momentos menos esperados, generando interrupciones e incomodidad.
Este fenómeno, conocido como spam telefónico, suele involucrar sistemas automatizados utilizados para ofrecer publicidad, promocionar servicios o contactar a posibles clientes. Sin embargo, también puede ser empleado por ciberdelincuentes para intentar cometer fraudes, estafas o suplantaciones de identidad.
En los últimos años, las llamadas no deseadas se han convertido en una de las herramientas utilizadas por los delincuentes para intentar obtener información o engañar a sus víctimas. Por ello, adoptar algunas buenas prácticas puede ayudar a reducir la exposición y evitar que un simple descuido termine aumentando el riesgo.
Una de las primeras medidas consiste en bloquear aquellas llamadas que son spam. De acuerdo con Kaspersky, hacerlo puede ser útil por varias razones:
- Reducir el riesgo de estafas: estas comunicaciones pueden utilizarse para intentos de phishing, robo de identidad y otras actividades delictivas.
- Evitar que el número sea identificado como activo: responder o interactuar con llamadas sospechosas puede indicar que una línea está en uso y propiciar nuevos intentos de contacto.
- Ahorrar tiempo y evitar molestias: las llamadas insistentes pueden generar interrupciones, distracciones y estrés, especialmente durante la jornada laboral.
Sin embargo, hay quienes no se sienten cómodos con este método y buscan alternativas más prácticas. En estos casos, los expertos recomiendan prestar especial atención a la exposición del número de celular. Publicarlo de manera indiscriminada en internet puede facilitar que termine en bases de datos utilizadas para realizar llamadas comerciales no solicitadas o, incluso, para intentar cometer fraudes.
Por ello, conviene evitar compartir el número personal en espacios públicos como redes sociales, páginas web, anuncios o formularios que no sean estrictamente necesarios. Mantener esta información fuera de sitios de acceso abierto ayuda a disminuir su exposición y dificulta que sea utilizada para este tipo de contactos.
Otra recomendación consiste en no contestar ni devolver llamadas de números desconocidos que insisten y cuelgan rápidamente. En determinadas situaciones, responderla o regresarla puede confirmar que la línea está activa, lo que podría generar nuevos intentos de contacto.
En ese sentido, mantener una actitud preventiva, limitar la exposición del número y evitar interactuar con comunicaciones sospechosas son medidas sencillas que pueden contribuir a reducir el spam telefónico y, al mismo tiempo, disminuir el riesgo de caer en posibles estafas.