Un equipo internacional de astrónomos, en su mayoría pertenecientes al Observatorio Europeo Austral (ESO), descubrió un tercer planeta que orbita la estrella Beta Pictoris. Bautizado como Beta Pictoris d, este nuevo mundo es 100 veces menos brillante que Beta Pictoris b, el primer planeta identificado en este sistema, y figura entre los exoplanetas más tenues que han sido fotografiados directamente desde la Tierra.
El hallazgo fue posible gracias a observaciones realizadas con el Very Large Telescope (VLT) del ESO. Sin embargo, lo más llamativo es que el planeta ya aparecía, sin ser identificado, en imágenes archivadas desde hace más de una década.
“Fue un descubrimiento fortuito”, explicó Ben Sutlieff, codirector del estudio publicado en The Astrophysical Journal Letters y astrónomo de la Universidad de Edimburgo, en el Reino Unido. Según detalló, el objetivo inicial era analizar con mayor precisión la evolución de Beta Pictoris b, pero al revisar las imágenes los investigadores detectaron un objeto distinto que abrió una nueva línea de investigación.
Para confirmar que se trataba de un nuevo planeta, el equipo revisó el archivo histórico del ESO, donde encontró varias observaciones de Beta Pictoris d tomadas durante los últimos 11 años. En algunas de ellas el planeta apenas era visible, oculto por el intenso brillo de su vecino más grande, Beta Pictoris b, recordó Markus Bonse, astrónomo del ESO en Alemania y codirector del estudio.
Al igual que los otros dos planetas del sistema, Beta Pictoris d es un gigante gaseoso, comparable con Júpiter o Saturno. No obstante, presenta características que lo diferencian: su órbita es mucho más amplia que la de Beta Pictoris b y Beta Pictoris c, y su masa equivale a apenas 2,4 veces la de Júpiter. En contraste, los otros dos planetas tienen alrededor de diez veces la masa del gigante del Sistema Solar.
Estas características hacen que el nuevo planeta sea mucho más frío y, por ende, considerablemente menos luminoso que sus compañeros y que la estrella que orbita. De hecho, es uno de los exoplanetas más débiles que se han logrado captar mediante imágenes directas.
La obtención de imágenes directas consiste en capturar la luz emitida por un planeta, de manera similar a una fotografía. Esta técnica suele ser muy compleja, ya que las estrellas anfitrionas son mucho más brillantes que los planetas que las rodean. Por ello, registrar de forma directa un objeto tan tenue como Beta Pictoris d representa un importante avance para la astronomía.
“El nuevo planeta es 100 veces más tenue que Beta Pictoris b, el famoso planeta del mismo sistema, lo que lo convierte en el exoplaneta más débil fotografiado directamente desde la Tierra”, señaló Bonse.
La primera detección clara de Beta Pictoris d, ubicado a unos 63 años luz de la Tierra, fue realizada con el instrumento ERIS del VLT. De manera independiente, un grupo liderado por Aidan Gibbs, de la Universidad de California (Estados Unidos), también identificó el mismo planeta utilizando el Telescopio Espacial James Webb (JWST). Ambos estudios fueron publicados en The Astrophysical Journal Letters.
Con este descubrimiento, Beta Pictoris se convierte en el segundo sistema planetario, después de HR 8799, en el que se han fotografiado directamente más de dos exoplanetas.
“Los sistemas con múltiples exoplanetas observados mediante imágenes directas son el ‘santo grial’ de este tipo de descubrimientos, porque permiten comprender mejor cómo evolucionan diferentes planetas que se formaron en un mismo entorno”, afirmó Sutlieff.
Además, Beta Pictoris d ayuda a resolver un antiguo misterio del sistema. Su posición y masa coinciden con las predicciones necesarias para explicar la peculiar forma del disco de escombros que rodea a la estrella, compuesto por los restos de la formación planetaria.
Los investigadores consideran que este hallazgo demuestra que todavía podrían existir más planetas ocultos en sistemas ya estudiados. Incluso con la llegada del Telescopio Extremadamente Grande (ELT) del ESO, las imágenes directas podrían revelar nuevos mundos que hasta ahora habían permanecido invisibles.
“Los planetas parecen tener amigos”, comentó Beth Biller, coautora del estudio y astrónoma de la Universidad de Edimburgo. “Muchos de los sistemas de exoplanetas fotografiados directamente albergan varios gigantes gaseosos y es probable que también escondan planetas de menor masa que podrán descubrirse con los instrumentos del ELT”, concluyó.
*Con información de Europa Press