En la actualidad, el celular se ha convertido en una extensión de la vida personal. En él se almacena información bancaria, redes sociales, correos electrónicos e incluso datos laborales. Por ello, no resulta casual que los ciberdelincuentes lo consideren uno de sus principales objetivos.
Las razones detrás de estos ataques son, en su mayoría, económicas, aunque no son las únicas. Una de las más frecuentes es el robo de dinero, ya sea mediante el acceso a aplicaciones bancarias o la interceptación de códigos de verificación para vaciar cuentas.
Asimismo, los criminales buscan obtener información personal que luego puede ser comercializada en mercados ilegales o utilizada para suplantar la identidad de la víctima. Con estos datos, es posible solicitar créditos, estafar a contactos o incluso realizar extorsiones.
De acuerdo con Norton, cuando un ciberdelincuente logra infiltrarse en un dispositivo, no solo compromete la información, sino también la seguridad y la tranquilidad del usuario.
Uno de los métodos más comunes de ataque es la instalación de software malicioso. Esto suele ocurrir cuando se accede a enlaces de phishing, se descargan archivos sospechosos o se instalan aplicaciones fuera de tiendas oficiales. Una vez dentro, el malware puede espiar la actividad, robar contraseñas, acceder a archivos e incluso tomar el control del móvil de forma remota.
Otra técnica menos visible, pero igualmente peligrosa, es el desvío de llamadas. A través de engaños o configuraciones alteradas —ya sea mediante malware o ingeniería social—, los piratas informáticos pueden redirigir llamadas y mensajes a otro número. De esta forma, logran interceptar códigos de verificación, mensajes sensibles y comunicaciones privadas.
Detectar a tiempo que un celular ha sido comprometido puede marcar la diferencia entre un incidente menor y un problema grave. Cuanto más tiempo transcurra sin que el usuario lo advierta, mayor será el riesgo y el alcance del daño.
En este contexto, existen códigos que pueden ayudar a identificar posibles irregularidades. Los códigos *#21#, *#67# y *#004# permiten verificar si el desvío de llamadas —incondicional o condicional— está activado y hacia qué número se redirigen las comunicaciones. Esto resulta clave, ya que una configuración no autorizada podría facilitar la interceptación de llamadas o códigos de seguridad.
Para desactivar estos desvíos, se pueden emplear códigos como *#002# (para el desvío incondicional) y ##004# (para el condicional). No obstante, algunos dispositivos también permiten gestionar esta función desde su configuración interna, por lo que puede ser necesario desactivarla manualmente en el equipo, ya sea iPhone o Android.