Los electrodomésticos se han convertido en parte esencial de la vida diaria. Gracias a los avances tecnológicos, hoy existen equipos que facilitan tareas como cocinar, lavar, limpiar e incluso entretenerse, permitiendo ahorrar tiempo y esfuerzo en las actividades del hogar.

Los dos electrodomésticos que más disparan el consumo de energía en el hogar si los enciende durante la mañana

Actualmente, resulta difícil imaginar una casa sin una nevera, una lavadora o una estufa. Su utilidad es evidente: por ejemplo, una lavadora puede completar en menos de dos horas una tarea que, de forma manual, demandaría mucho más tiempo y esfuerzo. Lo mismo ocurre con aparatos como el microondas, la licuadora o la aspiradora, que permiten realizar diferentes labores en cuestión de minutos.

No obstante, además de sus beneficios, también es importante conocer el impacto que tienen en el consumo de energía. La cantidad de electricidad que utiliza cada electrodoméstico depende de factores como su eficiencia energética, el tiempo que permanece en funcionamiento y los hábitos de uso. Un manejo inadecuado puede incrementar el valor de la factura mensual.

Esto se debe a que no todos los equipos requieren la misma cantidad de energía para funcionar. En general, los que más consumen son aquellos que producen calor o frío, así como los que permanecen encendidos durante largos periodos.

La nevera es uno de los electrodomésticos que más energía consume porque funciona las 24 horas del día. Foto: Montaje Semana con fotos de Getty Images

Uno de los principales ejemplos es la nevera. Aunque su motor no trabaja de forma continua a máxima potencia, permanece conectada las 24 horas del día, por lo que su consumo acumulado es considerable. Según Naturgy, este electrodoméstico representa el 30,6 % del consumo eléctrico del hogar, mientras que el congelador equivale al 6,1 %.

Para reducir ese gasto, se recomienda optar por modelos con alta eficiencia, abrir la puerta únicamente cuando sea necesario, evitar introducir alimentos calientes y ubicar el equipo lejos de fuentes de calor, como la estufa o la luz directa del sol. Estas prácticas ayudan a que el motor funcione con menor esfuerzo y, por tanto, consuma menos electricidad.

Otro aparato que suele pasar desapercibido es el televisor. Aunque muchas personas no lo consideran un equipo de alto consumo, suele permanecer encendido durante varias horas al día.

Si está pensando en comprar uno nuevo, lo más recomendable es elegir un modelo LED, ya que consume menos energía que los equipos LCD o de plasma. Asimismo, disminuir el brillo y el contraste de la pantalla, y apagar completamente el aparato en lugar de dejarlo en modo de espera, también contribuye a reducir el gasto de electricidad.

No todos los aparatos del hogar tienen un alto impacto en la factura de energía. Foto: Getty Images

Por otro lado, existen electrodomésticos que pueden mantener un consumo relativamente bajo cuando se utilizan de manera adecuada. Es el caso de la secadora, el microondas, la tostadora y la cafetera, cuyo impacto en la factura dependerá, en gran medida, del tiempo y la frecuencia de uso.

En cualquier caso, una de las mejores formas de ahorrar energía es utilizar los electrodomésticos únicamente cuando sea necesario y apagarlos al finalizar su uso. Además, antes de adquirir un equipo nuevo, conviene revisar la etiqueta de eficiencia energética, ya que esta permite conocer su nivel de consumo y elegir opciones que ayuden a reducir el gasto de electricidad a largo plazo.