Las principales plataformas digitales del mundo evitaron enfrentar un juicio que prometía convertirse en un precedente para cientos de demandas similares en Estados Unidos. Meta, Snap, TikTok y YouTube llegaron a un acuerdo para pagar cerca de 27 millones de dólares a un distrito escolar estadounidense que las acusaba de afectar la salud mental de sus estudiantes.
La decisión pone fin a un proceso judicial impulsado por el condado de Breathitt, en Kentucky, que reclamaba una compensación superior a los 60 millones de dólares para cubrir los costos derivados de problemas de salud mental entre los alumnos, incluyendo trastornos del sueño y afectaciones emocionales.
Un acuerdo millonario para evitar un juicio histórico
Los acuerdos, conocidos este lunes, evitan la realización de un juicio federal previsto para mediados de junio en Oakland, California, que era considerado una prueba clave para más de 1.200 entidades locales encargadas de administrar escuelas públicas en Estados Unidos.
Meta, empresa matriz de Facebook e Instagram, aceptó pagar nueve millones de dólares. Por su parte, Snap y ByteDance, propietaria de TikTok, desembolsarán ocho millones de dólares cada una para cerrar el litigio.
El caso había sido seleccionado como referencia para otros procedimientos similares que buscan determinar hasta qué punto las plataformas digitales pueden ser consideradas responsables de los efectos que sus servicios tienen sobre niños y adolescentes.
El compromiso de Google incluye formación e inteligencia artificial
Google, propietaria de YouTube, optó por una fórmula diferente. Además de un pago en efectivo cercano a los dos millones de dólares, la compañía aportará más de 900.000 dólares en licencias, capacitaciones y programas educativos.
El acuerdo contempla la financiación durante dos años de un formador especializado en el uso de herramientas tecnológicas, así como un programa de educación socioemocional que se desarrollará durante cuatro años.
Asimismo, Google brindará asistencia técnica relacionada con Google Workspace y facilitará durante tres años el acceso a su plataforma de inteligencia artificial educativa, incluido el asistente Gemini.
Acusaciones por funciones consideradas adictivas
Uno de los puntos centrales de la demanda estaba relacionado con características que, según los demandantes, fomentan un uso excesivo de las aplicaciones. Entre ellas figuraban la personalización algorítmica de contenidos y el desplazamiento infinito, funciones ampliamente utilizadas por las redes sociales para mantener la atención de los usuarios.
El distrito escolar también solicitaba que las compañías modificaran estas herramientas, argumentando que contribuían al deterioro del bienestar emocional de los estudiantes.
Sin embargo, los acuerdos alcanzados no incluyen un reconocimiento de responsabilidad de las empresas tecnológicas. Al tiempo, les permiten evitar que documentos internos y comunicaciones corporativas sean examinados públicamente durante un juicio.
Crece la presión judicial sobre las plataformas
Los acuerdos llegan en un momento particularmente complejo para las grandes compañías tecnológicas en Estados Unidos.
En marzo, un jurado de Los Ángeles concluyó que Meta y Google eran responsables del carácter adictivo de Instagram y YouTube. Un día antes, otro jurado en Nuevo México había ordenado a Meta pagar 375 millones de dólares por exponer a menores de edad a depredadores sexuales.
Además, Meta enfrenta otra batalla legal impulsada por más de 30 fiscales estatales estadounidenses. Ese proceso podría derivar en un nuevo juicio programado para agosto en Oakland, lo que mantiene la presión sobre una industria cada vez más cuestionada por el impacto de sus plataformas en la salud mental y la seguridad de los menores.
*Con información de AFP.