Ser víctima de una estafa no solo puede representar pérdidas económicas, sino también la exposición de información personal que podría afectar incluso a familiares y personas cercanas. Ante el aumento de estos engaños, los expertos en ciberseguridad han puesto su atención en las nuevas estrategias utilizadas por los delincuentes para alertar a la ciudadanía y fomentar una actitud preventiva.
El panorama ha cambiado. Los ataques ya no se limitan a virus informáticos o programas maliciosos, sino que buscan manipular a las personas mediante la ingeniería social, una técnica que aprovecha la confianza, el miedo o el sentido de urgencia para obtener dinero.
En los últimos años, además, la inteligencia artificial ha elevado el nivel de sofisticación de estos fraudes. Los ciberdelincuentes ahora pueden crear mensajes sin errores ortográficos, traducirlos a distintos idiomas e incluso generar audios e imágenes con una apariencia muy convincente.
La nueva estafa que suplanta a la Seguridad Social
En este contexto, el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) alertó sobre una campaña de smishing, una modalidad de fraude que utiliza mensajes de texto para hacerse pasar por entidades oficiales.
En esta ocasión, los delincuentes suplantan la identidad de la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) y envían un SMS que informa sobre una supuesta actualización pendiente. El mensaje incluye un enlace que dirige a una página web fraudulenta diseñada para imitar la imagen de la entidad.
Una vez allí, solicitan información sensible, como el DNI, y posteriormente datos bancarios y de la tarjeta con el argumento de gestionar el pago de una prestación económica.
La Seguridad Social recordó que nunca solicita actualizar datos ni realizar pagos mediante enlaces enviados por mensaje. Por ello, recomendó realizar cualquier trámite únicamente a través de sus canales oficiales.
Si le llega un SMS con estas características, la recomendación es no abrir el enlace ni proporcionar información personal. También es aconsejable bloquear al remitente, eliminar el mensaje y reportar el intento de fraude.
Qué hacer si ya compartió sus datos
En caso de haber ingresado al sitio fraudulento y facilitado información, es fundamental actuar con rapidez.
Los especialistas aconsejan contactar de inmediato con el banco para bloquear posibles movimientos sospechosos, conservar pruebas del engaño —como capturas de pantalla del mensaje y del sitio web— y presentar una denuncia ante las autoridades correspondientes.
Además, recomiendan vigilar durante los meses siguientes si se producen movimientos inusuales, y verificar siempre este tipo de comunicaciones a través de los canales oficiales antes de realizar cualquier acción.