El crecimiento de la tecnología también ha incrementado las preocupaciones relacionadas con la privacidad en internet, especialmente porque los usuarios pueden dejar expuestos algunos datos personales al interactuar con enlaces de procedencia dudosa. En determinadas circunstancias, basta con acceder a un vínculo malicioso para que terceros obtengan información sobre la conexión.

Los ciberdelincuentes, e incluso algunas compañías, pueden emplear herramientas para recopilar datos como la dirección IP, la ubicación aproximada y el proveedor de internet. Esta información puede utilizarse para analizar hábitos de navegación, mostrar publicidad personalizada o, en situaciones más graves, preparar ataques dirigidos, de acuerdo con información compartida por la compañía ESET.
La dirección IP, por su parte, es un conjunto de números que identifica a un dispositivo conectado a internet y funciona como una especie de dirección digital, similar al código postal de una dirección residencial, ya que permite determinar hacia dónde debe enviarse la información, según explican expertos.

¿Cómo funciona la dirección IP?
La sigla IP proviene de Internet Protocol, el conjunto de reglas que permite la comunicación entre dispositivos en una red. Cada computadora, teléfono celular, router o cualquier otro dispositivo conectado a internet recibe un número IP. Gracias a ella, los sitios web, las aplicaciones y los servicios saben exactamente adónde enviar la información que se solicita, ya sea para abrir una página, ver un video o enviar un mensaje.
“Tener una dirección IP expuesta no significa que serás atacado automáticamente, pero sí que existe una puerta que puede ser explotada si no se toman las debidas precauciones. Los ciberdelincuentes utilizan la IP de diferentes maneras para planificar o ejecutar ataques”, explicó Mario Micucci, investigador de seguridad informática de ESET Latinoamérica.

La herramienta más eficaz para proteger una IP es unaVPN, sigla de red privada virtual. Al utilizar una VPN, la conexión pasa por un servidor intermediario antes de llegar al destino final, lo que hace que los sitios web y servicios vean la IP del servidor de la VPN y no tu IP real. Esto dificulta el rastreo de la ubicación y añade una capa adicional de privacidad, especialmente útil en redes wifi públicas, como las de aeropuertos y cafeterías, donde el riesgo de interceptación de datos es mayor.
Otra medida importante esmantener el router y los dispositivos conectados a internet siempre actualizados. Las vulnerabilidades en los routers son uno de los principales puntos de entrada para los ataques, y los fabricantes lanzan actualizaciones precisamente para corregir estas brechas.

Además, cambiar la contraseña predeterminada del router por una contraseña segura, desactivar el acceso remoto cuando no sea necesario y cerrar los puertos que no están en uso también reduce la superficie de ataque.
