La selección del jurado en el juicio que enfrenta a Elon Musk con OpenAI dejó al descubierto un ambiente cargado de tensiones y opiniones encontradas.

Juicio histórico cambiaría el rumbo de la inteligencia artificial: entre “los celos” de Musk y la “estafa” de Altman

Desde el primer día en el tribunal federal de Oakland, la figura del magnate dominó la escena, no por su presencia física, sino por los fuertes juicios de valor emitidos por potenciales jurados.

Entre ellos, una frase destacó por su contundencia: “Es un tipo repugnante, pero puedo intentar dejar eso de lado”.

Un jurado dividido por la figura de Musk

Casi la mitad de los ciudadanos interrogados expresó reservas frente a Musk, reflejando una percepción pública polarizada.

Comentarios como “no le importan las personas” o “es un idiota” evidenciaron el desafío de conformar un jurado imparcial en un caso donde la personalidad del demandante pesa tanto como los argumentos legales.

Incluso quienes reconocieron sus logros como ingeniero y empresario cuestionaron sus posturas y decisiones recientes, en particular su cercanía con Donald Trump y su participación en iniciativas de recorte del gasto público.

Estas opiniones llevaron a los abogados del empresario a solicitar la exclusión de algunos candidatos por posible sesgo.

Casi la mitad de los posibles jurados expresó reservas hacia Elon Musk, complicando la imparcialidad del proceso. Foto: Bloomberg via Getty Images

Finalmente, nueve jurados fueron seleccionados, aunque su papel será únicamente consultivo. La decisión final recaerá en la jueza Yvonne Gonzalez Rogers.

El fondo del litigio: misión, dinero y competencia

En el centro del proceso están tres preguntas clave: si OpenAI traicionó su misión original sin fines de lucro, si se enriqueció injustamente y si su estrecha relación con Microsoft vulnera las normas de competencia.

Documentos judiciales revelan que, en 2015, Sam Altman, CEO de OpenAI, convenció a Musk de impulsar una organización que desarrollaría inteligencia artificial “al servicio del bien común”. El no solo aportó millones de dólares, sino también su experiencia en la creación de startups.

Con el tiempo, sin embargo, la organización evolucionó hacia un modelo comercial que hoy la sitúa como uno de los actores más valiosos del sector tecnológico, lo que detonó la disputa.

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Testimonios clave y una batalla de narrativas

El juicio, que entra en su fase de debates, contará con testimonios de alto perfil, incluidos el propio Musk, Altman y el CEO de Microsoft, Satya Nadella. La expectativa es alta, dado el impacto potencial del caso en el futuro de la inteligencia artificial.

Desde su red social X, Musk defendió su posición asegurando que creó y financió OpenAI con la intención de beneficiar a la humanidad, subrayando que pudo haber optado por un modelo lucrativo desde el inicio.

“Frenar a un competidor”: la respuesta de OpenAI

La defensa de OpenAI ha sido contundente. En documentos judiciales, la compañía sostiene que la demanda responde más a motivaciones personales que a principios fundacionales.

Según su versión, la ruptura con Musk se produjo por su intento de ejercer control total sobre la organización. Además, calificó la demanda como una estrategia para obstaculizar a un rival, en referencia a xAI, el laboratorio fundado por el empresario tras su salida.

OpenAI asegura que la demanda responde a intereses personales de Elon Musk. Foto: NurPhoto via Getty Images

El caso también tiene implicaciones económicas significativas. Aunque Musk inicialmente reclamaba indemnizaciones millonarias, posteriormente renunció a cualquier beneficio personal, comprometiéndose a destinar eventuales compensaciones a la causa sin fines de lucro.

Un juicio con desenlace incierto

A pesar de haber logrado que el caso llegue a juicio, Musk enfrenta un escenario complejo. La jueza ha limitado el alcance de varias de sus acusaciones y ha reducido el peso del jurado a una función orientativa.

Se espera que la decisión final llegue a finales de mayo, en un fallo que podría redefinir no solo el rumbo de OpenAI, sino las reglas del juego en la industria global de la inteligencia artificial.

*Con información de AFP.