Los planes de Estados Unidos para regresar a la Luna enfrentan una nueva incertidumbre tras la explosión de un cohete New Glenn de Blue Origin durante una prueba de encendido en Florida. El incidente, que generó una enorme bola de fuego visible a varios kilómetros de distancia, obligó a la compañía fundada por Jeff Bezos a evaluar los daños en una infraestructura clave para futuras misiones espaciales.

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La explosión ocurre en un momento especialmente sensible para la empresa, que desempeña un papel fundamental en el programa Artemis de la NASA, iniciativa que busca llevar nuevamente astronautas a la superficie lunar y establecer una presencia permanente cerca del polo sur del satélite natural.

Una prueba que terminó en desastre

La noche del jueves, Blue Origin realizaba preparativos para un próximo lanzamiento cuando cargó combustible en su cohete New Glenn con el objetivo de efectuar una breve prueba de encendido de motores. Sin embargo, el procedimiento terminó abruptamente cuando el vehículo de 98 metros de altura explotó en la plataforma de lanzamiento.

Las imágenes aéreas captadas al día siguiente mostraron una escena de destrucción. Grandes secciones de la infraestructura quedaron reducidas a escombros, mientras que solo una torre y un tanque de agua permanecieron en pie.

Las autoridades de emergencia pidieron a la población mantenerse alejada de posibles restos dispersados por la explosión y reportar cualquier hallazgo. A pesar de la magnitud del incidente, no se registraron víctimas ni personas heridas.

Un golpe para el programa lunar Artemis

El accidente representa un duro revés para Blue Origin. Apenas un mes antes, la flota de New Glenn había sido inmovilizada debido a problemas en el motor de la etapa superior que provocaron que un satélite terminara en una órbita incorrecta.

La importancia del New Glenn va más allá de los lanzamientos comerciales. Este vehículo espacial es la pieza central de los planes de Blue Origin para transportar módulos de aterrizaje destinados al programa Artemis de la NASA. La agencia pretende que los primeros astronautas de esta nueva etapa de exploración lunar lleguen a la superficie en 2028.

De hecho, a comienzos de esta semana la NASA había otorgado a la compañía un nuevo contrato valorado en cientos de millones de dólares, reforzando su papel dentro de la estrategia estadounidense de exploración espacial.

Ante la explosión, el administrador de la NASA, Jared Isaacman, señaló que la agencia revisará las consecuencias inmediatas que este incidente podría tener sobre el cronograma de Artemis.

Jared Isaacman ordena revisar el impacto del percance sobre las misiones lunares Foto: Getty Images for WIRED

Misiones en riesgo y nuevos retrasos

Antes del accidente, Blue Origin tenía previsto lanzar este otoño un prototipo de módulo lunar mediante un cohete New Glenn. Además, otro módulo debía ser enviado a la órbita terrestre en 2027 para que la futura tripulación de Artemis III practicara maniobras de acoplamiento.

Estos hitos forman parte de una cadena de preparativos que culminaría con el alunizaje de astronautas durante Artemis IV en 2028.

La explosión pone ahora en duda esos plazos, ya que las investigaciones determinarán no solo las causas del accidente, sino también el tiempo necesario para reconstruir la plataforma dañada y retomar las operaciones.

Futuro incierto para Blue Origin

La compañía ya había decidido suspender temporalmente los vuelos turísticos de sus cohetes New Shepard para concentrar recursos en el desarrollo de New Glenn y en los proyectos relacionados con la exploración lunar.

Sin embargo, la explosión cambia nuevamente el panorama. Todo el programa queda ahora sujeto a los resultados de la investigación técnica y a la capacidad de Blue Origin para recuperarse de uno de los incidentes más graves de su historia reciente.

El contratiempo no solo afecta a la empresa de Jeff Bezos. También introduce nuevas dudas sobre el calendario del programa Artemis, considerado la principal apuesta de la NASA para establecer una presencia humana sostenida en la Luna durante la próxima década.

*Con información de AP.