Un reciente estudio con el pulpo de dos manchas de California (Octopus bimaculoides) ha roto los esquemas tradicionales de la biología marina.

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Resulta que estos animales pueden realizar una tarea cognitiva que antes se creía exclusiva de seres con cerebros muy distintos, como los mamíferos y las aves.

Una prueba de ingenio visual

Los científicos de la Universidad de Dartmouth diseñaron un experimento en el que los pulpos no podían ver su recompensa (un cangrejo virtual proyectado) de forma directa. La única manera de localizarlo era observando su reflejo en un espejo estratégicamente colocado. Aunque al principio algunos intentaron atacar el reflejo, rápidamente aprendieron que la imagen en el espejo representaba un objeto real situado en otra parte del tanque.

Los pulpos aprendieron a usar un espejo para encontrar una recompensa oculta. Foto: Current Biology

Este comportamiento es lo que los expertos llaman “percepción mediada”, que básicamente es la capacidad de conectar lo que se ve en un reflejo con una ubicación física real que no se puede ver directamente.

Mapas mentales bajo el agua

Lo más impresionante para los investigadores fue la estrategia que usaron los pulpos para llegar a su comida. En lugar de simplemente nadar al azar, muchos de ellos escalaron las paredes de su refugio para dirigirse con precisión hacia el lugar donde estaba el cangrejo oculto. Esto sugiere que el pulpo posee un mapa mental en tres dimensiones de su acuario y es capaz de integrar la información del espejo en ese mapa para navegar con éxito.

Con el paso de las pruebas, los animales se volvieron significativamente más rápidos y eficientes, demostrando que su capacidad para usar el espejo mejoraba con la experiencia.

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Caminos distintos para una misma inteligencia

Este hallazgo es una prueba de lo que en ciencia se conoce como evolución convergente. Esto significa que, aunque los pulpos y los humanos se hayan separado en el árbol de la vida hace más de 500 millones de años, la naturaleza ha creado soluciones inteligentes similares para resolver desafíos de supervivencia y navegación.

El estudio sugiere que la inteligencia compleja puede surgir en especies muy diferentes. Foto: Getty Images

En términos sencillos, el pulpo ha desarrollado una “mente” capaz de razonar sobre el espacio de una forma que antes pensábamos que era única de los vertebrados más avanzados.

Este estudio no solo eleva nuestro respeto por los invertebrados, sino que abre la puerta a preguntarnos si estos genios del océano podrían llegar a reconocerse a sí mismos frente a un espejo en el futuro.