La tragedia que atraviesa Colombia ha generado preocupación por los daños registrados en ciudades como Cali, Pereira y Manizales, así como en distintos municipios del Chocó. Sin embargo, las consecuencias del sismo que sacudió al país en la mañana del 10 de agosto van más allá de las pérdidas materiales: cientos de personas han muerto, dejando a numerosas familias de luto, mientras los equipos de rescate continúan buscando a quienes permanecen desaparecidos.
El hecho también recordó la tragedia que afectó a Venezuela hace más de un mes. El pasado 24 de junio, el país registró dos sismos consecutivos que provocaron graves daños materiales y pérdidas humanas.
Estos acontecimientos han puesto nuevamente sobre la mesa la importancia de estar preparados. Contar con un kit de emergencia en un lugar de fácil acceso es fundamental para afrontar las horas posteriores a un movimiento telúrico.
¿Qué debe tener un kit de emergencia?
De acuerdo con las recomendaciones de la Alcaldía de Bogotá, este equipo debe incluir elementos básicos como:
- Botiquín de primeros auxilios.
- Agua potable.
- Copias de las llaves.
- Documentos importantes.
- Una muda de ropa.
- Alimentos no perecederos.
- Linterna con baterías.
- Medicamentos de uso frecuente.
- Silbato.
- Dinero en efectivo.
- Radio portátil.
A esta lista se puede sumar otro elemento que resulta clave en una situación de emergencia: una power bank o batería portátil. Este dispositivo almacena energía y permite cargar teléfonos celulares, tabletas y otros equipos cuando no hay una toma de corriente disponible.
Para utilizarla durante una eventualidad, es importante cargarla previamente y guardarla junto con el resto de los elementos del kit. De esta manera, puede proporcionar energía al celular cuando más se necesita, especialmente en escenarios en los que mantener la comunicación es clave para pedir ayuda, conocer información oficial o facilitar las labores de rescate.
Además de reunir estos artículos, las autoridades recomiendan conservar el kit en un lugar visible, conocido y de fácil acceso para todos los integrantes del hogar. También es necesario revisarlo periódicamente para comprobar que no falte ningún elemento, que las baterías mantengan su carga y que los productos o medicamentos no hayan superado su fecha de vencimiento.