¿Alguna vez se ha preguntado cuáles son los electrodomésticos que más consumen energía en su casa? Aunque es un aspecto que muchas personas pasan por alto, conocer cuánta electricidad utilizan los distintos aparatos permite tomar decisiones más informadas y, sobre todo, reducir el gasto en la factura de la luz.

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Además del consumo que generan mientras están en funcionamiento, existe otro menos evidente: el llamado consumo fantasma. Este se produce porque equipos como televisores, lavadoras, neveras, consolas de videojuegos o barras de sonido, permanecen conectados a la corriente incluso cuando están apagados, por lo que continúan utilizando una pequeña cantidad de electricidad.

De acuerdo con expertos de Repsol, esto ocurre porque algunos componentes internos siguen activos para mantener funciones como relojes, luces indicadoras o la capacidad de encenderse rápidamente. Aunque el gasto de cada aparato es reducido, la suma de varios dispositivos conectados durante todo el año puede reflejarse en un mayor consumo eléctrico.

La forma más sencilla de reducir este gasto es desenchufar los equipos cuando no se utilizan, siempre que no necesiten permanecer conectados de forma permanente, como ocurre con el refrigerador, el congelador o el router.

El consumo fantasma es uno de los mayores causantes del incremento en el consumo de energía. Foto: Getty Images

En la cocina, por ejemplo, es habitual encontrar pequeños electrodomésticos que pasan gran parte del tiempo enchufados, aunque se usen con poca frecuencia. Sin embargo, no son los únicos que generan este consumo silencioso. Entre los dispositivos con mayor gasto en modo de espera destacan las calderas de gas, con hasta 27 kWh al año; los asistentes de voz, con alrededor de 26 kWh; y los robots aspiradores, que pueden alcanzar los 23 kWh anuales.

A esta lista se suman los computadores de escritorio, televisores, decodificadores de TDT, videoconsolas, equipos de sonido e impresoras, cuyo consumo dependerá del tiempo que permanezcan en modo de espera.

Un aumento en la factura de energía podría ser causado por el mal uso de los electrodomésticos. Foto: Montaje de SEMANA

Para identificar este consumo es posible utilizar medidores de energía que se conectan entre el enchufe y el electrodoméstico, revisar el contador eléctrico digital dejando únicamente los equipos en modo de espera o recurrir a aplicaciones y sistemas de domótica que monitorizan el gasto de cada dispositivo.

Conocer cuánto consumen los aparatos cuando no están en uso permite detectar cuáles representan un mayor gasto y adoptar medidas sencillas, como desenchufarlos o utilizar regletas con interruptor. Estas acciones, aunque parezcan pequeñas, contribuyen a reducir el consumo eléctrico, ahorrar dinero y mejorar la eficiencia energética del hogar.