Los dos fuertes terremotos que sacudieron a Venezuela no solo dejaron fallecidos, daños y preocupación entre la población. Semanas después, un equipo de investigadores encontró un efecto inesperado al otro lado del golfo de Paria: la reactivación de un volcán de lodo en el sur de Trinidad y Tobago.

NASA detectó algo histórico en Venezuela tras el doble terremoto: “los daños fueron tan graves en esa zona”

La evaluación fue realizada por el Centro de Investigación Sísmica de la Universidad de las Indias Occidentales (UWI), cuyos especialistas concluyeron que ambos movimientos telúricos actuaron prácticamente como un solo gran terremoto, generando condiciones que favorecieron el regreso de la actividad en esta estructura geológica.

¿Por qué volvió a activarse el volcán?

Aunque pueda parecer extraño, el volcán no expulsó lava. Se trata de un volcán de lodo, una formación que libera barro, agua, gases y sedimentos acumulados bajo tierra debido a la enorme presión existente en el subsuelo.

Los investigadores de la Universidad de las Indias Occidentales de Trinidad y Tobago explican que el sur de Trinidad posee condiciones geológicas especiales. Bajo esa región existen capas donde permanecen atrapados agua, petróleo y gas a gran profundidad. Cuando la presión aumenta y encuentra una vía de escape, esos materiales ascienden hasta la superficie formando volcanes de lodo.

Los expertos explican que la actividad ocurrió en un volcán de lodo, una formación creada por la presión de fluidos atrapados en el subsuelo. Foto: Instagram - @thegstt A.P.I.

Los terremotos habrían aportado la energía necesaria para reactivar ese proceso.

La investigación apunta a una relación directa con los terremotos

Tras inspeccionar la zona de Galfa Point/L’Envieuse, los científicos encontraron evidencias de que el fenómeno está vinculado con los dos terremotos registrados en Venezuela.

En su informe indicaron que “la evaluación preliminar de los datos recopilados (...) sugiere que el evento fue efectivamente desencadenado por los terremotos venezolanos de magnitud 7.2 y 7.5”.

Según los expertos, este comportamiento no es completamente desconocido. De hecho, recordaron que una situación similar ocurrió en 2018, cuando otro terremoto provocó deformaciones del terreno en la localidad de Los Iros.

Dos terremotos que actuaron como uno solo

Uno de los hallazgos que más llamó la atención del equipo científico es que los dos sismos ocurrieron con apenas 39 segundos de diferencia, sobre el mismo sistema de fallas geológicas y con características muy parecidas.

Por esa razón, el informe señala que ambos “pueden considerarse como un único evento masivo que produjo un temblor que duró más de 10 minutos, es decir, 600 segundos”.

En otras palabras, las vibraciones generadas por ambos terremotos se combinaron y mantuvieron el terreno en movimiento durante un tiempo suficiente para producir efectos sobre estructuras geológicas especialmente sensibles.

La clave estuvo en una “resonancia”

El estudio también identificó un fenómeno conocido como resonancia, que ocurre cuando un objeto o una estructura vibra al mismo ritmo que la energía que recibe, aumentando la intensidad del movimiento. Un ejemplo cotidiano es el de un columpio que recibe impulsos justo en el momento adecuado y cada vez alcanza mayor altura.

El informe indica que las vibraciones del terremoto coincidieron con las del volcán de lodo, favoreciendo su reactivación. Foto: Instagram - @thegstt A.P.I.

El documento afirma que “el volcán de lodo habría resonado con la energía del terremoto y reactivado los flujos de lodo”, una conclusión obtenida tras comparar las frecuencias registradas en el terreno con las producidas por los terremotos.

Un fenómeno que podría repetirse

Los especialistas advierten que este tipo de reactivaciones no sería un hecho aislado. Las zonas del sur de Trinidad donde existen volcanes de lodo presentan características que las hacen más vulnerables cuando se registran terremotos de gran magnitud en la región.

Por ese motivo, el informe concluye que “se esperan estos síntomas singulares en la costa sur y otras áreas con geología similar tras sismos de magnitud suficientemente grande”.

Ante ese escenario, los investigadores consideran necesario reforzar las medidas de prevención para reducir los riesgos sobre las comunidades asentadas en estas áreas, ya que futuros terremotos con características similares podrían volver a activar estos sistemas naturales.