A solo 50 kilómetros de Bogotá, se esconde un municipio cundinamarqués que se convierte en refugio para los amantes de la astronomía, famoso por la majestuosidad de sus paisajes que invitan a conectarse con la naturaleza y la calidez de su gente.

Este lugar es Cachipay, un territorio que en la época prehispánica estuvo habitado por los indígenas panches, pertenecientes a la familia caribe, específicamente a la tribu de los Anolaimas, explica la Alcaldía Municipal en su sitio web.

El pequeño pueblo de Boyacá donde tomar café preparado con leña es una delicia; a 20 minutos de Chiquinquirá

Escondido entre el verde de las montañas, frondosa naturaleza, el sonido de los pájaros silvestres y la caída de sus cascadas, este pueblo capta la atención de los viajeros con su lema “tierra de ensueño de luz y de amores”.

Allí los visitantes son recibidos con una historia enmarcada en la vía férrea nacional entre Bogotá y Girardot. Sus casas, la estación del tren, el parque principal, la iglesia y la plaza de mercado reflejan la arquitectura de la época y la hospitalidad de su gente.

Observatorio Maximiliano Alzate, una parada obligada para los amantes de la astronomía

Uno de los sitios de interés imperdibles que ofrece Cachipay es el Observatorio Maximiliano Alzate.

Este espacio se ha convertido en un verdadero emblema del municipio, ya que gracias a sus condiciones privilegiadas para la observación del cielo, como la baja contaminación lumínica y sus cielos despejados, transforma a la población en un refugio ideal para los amantes de la astronomía.

Este escenario de carácter científico se encuentra ubicado a 71 kilómetros al occidente de Bogotá, lo que representa un viaje de aproximadamente 90 minutos hasta llegar a la Provincia del Tequendama, donde está situado Cachipay. Se distingue por estar rodeado de imponentes bosques que resaltan la majestuosidad de las montañas que hacen parte del paisaje del municipio. Su objetivo principal es la divulgación y apropiación de la astronomía y las ciencias afines.