Son 18 los municipios del país que pertenecen a la Red de Pueblos Patrimonio, los cuales son reconocidos por su riqueza histórica y arquitectónica.
A continuación, cinco de ellos que son recomendados para visitar y disfrutar durante la Semana Santa.
Lorica, Córdoba
Este municipio está ubicado a orillas del río Sinú y a poco más de una hora de Montería.
Se destaca por su bien conservada arquitectura republicana y, a lo largo del tiempo, tras su fundación en 1776, ha recibido diversos apodos que reflejan su identidad y tradición. La llaman la “ciudad antigua y señorial”, la “capital del Bajo Sinú” y también la “capital del bocachico”.
Entre sus principales sitios se encuentra la plaza de mercado, edificación reconocida en la actualidad como Bien de Interés Cultural de la nación. Según señala la Red Turística de Pueblos Patrimonio, su construcción se realizó con mampostería y cubierta de zinc. Allí se venden artesanías, comida típica y especias.
Otro lugar destacado es la Plaza del Pastelillo, en la que se encuentran locales comerciales y se ubican otras importantes edificaciones, como el edificio Afife Matuk.
El Afife Matuk fue construido a principios del siglo XX como el primer centro comercial del municipio y cuenta con cuatro fachadas, dos de ellas sobre el río Sinú y las otras dos sobre la Plaza del Pastelillo, según destaca la Red Turística.
Ciénaga, Magdalena
Esta población, que fue fundada en 1750, es destacada por su riqueza arquitectónica y la convergencia de diferentes estilos en sus construcciones.
La Red Turística de Pueblos Patrimonio destaca entre los sitios de interés del municipio varias edificaciones emblemáticas construidas durante la primera mitad del siglo XX.
Una de las más representativas es la Casa Morelli, declarada Monumento Nacional en 1994 y actualmente reconocida como Bien de Interés Cultural (BIC) por su relevancia histórica y estética.
Otro lugar destacado es el templete municipal, el cual está inspirado en los templos romanos y se ubica en la plaza del Centenario.
Además de su valor arquitectónico, Ciénaga ofrece a los visitantes diversas actividades en sus alrededores. Uno de los sitios más llamativos es el complejo de termales El Volcán, ubicado en el corregimiento de Córdoba, a tan solo 800 metros del río del mismo nombre.
Girón, Santander
Girón se encuentra ubicado en el Área Metropolitana de Bucaramanga, junto a Floridablanca, Piedecuesta y Lebrija.
Sus calles empedradas y antiguas, así como su arquitectura colonial marcada por casas de fachadas blancas y balcones de madera, lo llevaron a ser reconocido como Monumento Nacional de Colombia desde 1959, cuya declaratoria se oficializó en 1963.
Otro destino de interés es el Mirador Los Guanes, que se encuentra a 10 minutos del casco urbano. Este sitio ofrece una linda panorámica hacia los cañones de los ríos Suárez, Chicamocha y Sogamoso.
Playa de Belén, Norte de Santander
Este municipio está ubicado a 200 kilómetros al noroccidente de Cúcuta.
De acuerdo con información de Procolombia, el centro histórico de este municipio, en el que las calles son de piedra, fue declarado Monumento Nacional en 2005 y también se llevó el título del “pueblito más lindo de Norte de Santander”, en un concurso lanzado por las autoridades del departamento en el año 1995.
La información oficial indica que este pueblo está compuesto por tres únicas calles: la del Comercio o Belén de Jesús, la del Medio y la de Atrás o de San Diego. Una de sus características es la uniformidad de las fachadas de las viviendas, de cuyos muros blancos cuelgan macetas artesanales con flores, faroles e igual nomenclatura en cada una de ellas.
Monguí, Boyacá
Este municipio está ubicado a 84 kilómetros de Tunja.
Algunos de sus principales encantos coloniales son, entre otros, la Basílica Menor de Nuestra Señora de Monguí, el Puente Colonial de Calicanto hecho de piedra, el Convento de los Franciscanos y la Capilla de San Antonio de Padua, los cuales fueron declarados monumentos nacionales en 1975.
El sitio web Situr Boyacá indica que sus calles empedradas y sus construcciones coloniales reviven momentos de la historia y de la cultura boyacense. Es un municipio que no solo es reconocido por su invaluable patrimonio arquitectónico, sino que en él sobresalen diversidad de atractivos naturales, ricos en biodiversidad, que contribuyen también a su enorme potencial turístico.