Subir el Sendero de Monserrate es uno de los planes favoritos de quienes visitan Bogotá y también de miles de ciudadanos que buscan hacer ejercicio, disfrutar de la naturaleza o cumplir una tradición religiosa.
Sin embargo, aunque el recorrido no obliga tener experiencia en montañismo, sí exige preparación para evitar contratiempos durante el ascenso.
El recorrido cuenta con 1.605 escalones y lleva hasta la Basílica del Señor Caído, ubicada a más de 3.100 metros sobre el nivel del mar.
Precisamente por la altura y la exigencia física, las autoridades recomiendan seguir varias medidas antes y durante la caminata para que la experiencia sea segura y agradable.
Paso a paso a tener en cuenta para subir Monserrate
El primer paso consiste en elegir bien el horario. El sendero funciona habitualmente entre las 5:00 a. m., y la 1:00 p. m., excepto los martes, cuando permanece cerrado por mantenimiento.
Madrugar permite evitar las aglomeraciones y las horas de mayor calor, aunque es aconsejable llevar una linterna porque la iluminación natural todavía es limitada.
También es importante revisar el estado de salud antes de iniciar el ascenso.
El Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD) recomienda que personas con enfermedades cardíacas, problemas respiratorios, hipertensión, hipotensión, alteraciones de glicemia o mujeres embarazadas eviten realizar el recorrido debido al esfuerzo que representa.
La ropa y el calzado también hacen la diferencia, pues usar prendas cómodas, zapatos deportivos y llevar suficiente agua ayuda a enfrentar mejor la caminata.
Además, se aconseja aplicar bloqueador solar, revisar el pronóstico del tiempo y cargar una chaqueta ligera o sombrilla por si aparece la lluvia.
Otro consejo clave es no convertir la subida en una competencia. Lo recomendable es avanzar al propio ritmo, hacer pausas cuando sea necesario y controlar la respiración para reducir el riesgo de fatiga o mal de altura.
Respirar por la nariz y exhalar lentamente por la boca puede facilitar el esfuerzo físico durante el trayecto.
Antes de salir, conviene consumir alimentos ligeros como frutas o frutos secos, evitando comidas abundantes. Además, quienes planeen la visita deben tener presente que el sendero no cuenta con baños públicos.
Si durante el recorrido aparecen mareos, dificultad para respirar o agotamiento excesivo, la recomendación es detenerse, descansar y priorizar siempre la salud antes de continuar.