La gastronomía boyacense es uno de los grandes atractivos de esta región del país. Sus platos son apetecidos por los viajeros porque guardan sabores auténticos y recetas tradicionales que han pasado de generación en generación.
Sus preparaciones están hechas con ingredientes locales y frescos, muchos provenientes de huertas campesinas, lo que les da un caracter casero. Delicias como el cocido boyacense, la changua o las arepas boyacenses destacan por su sabor y su conexión con la identidad cultural de la región.
A esto se suma la hospitalidad de su gente y la posibilidad de disfrutar estas comidas en entornos cálidos y amables que se complementan con lindos paisajes, historia y artesanías.
Uno de esos platos tradicionales se prepara en Sotaquirá y se caracteriza porque es elaborado a base de maíz, un legado gastronómico de los antepasados chibchas, según el Sistema de Información Turística de Boyacá (Situr).
Este plato fue reconocido como patrimonio cultural desde 2014 y se prepara con masa de maíz mezclada con guiso de cebolla, matequilla, leche, sal y miga de pan; la cual se rellena de papa, carne de gallina, costilla y diversas verduras, entre otros ingredientes; todo envuelto en hojas de col y cocinado por varias horas a fuego lento.
A este plato único de este municipio se suman otras delicias como el cocido boyacense, un sudado tradicional con tubérculos andinos, carnes y longaniza boyacense; envueltos empedrados, mantecados y de mazorca: preparaciones típicas que acompañan celebraciones y reuniones familiares, además de los amasijos campesinos.
¿Cuáles son los atractivos de Sotaquirá?
Complementario a su gastronomía, en Sotaquirá los viajeros encuentran varios atractivos que vale la pena conocer. De acuerdo con Situr, este municipio boyacense, ubicado a menos de una hora de Tunja, capital del departamento, ofrece un abanico de encantos naturales, culturales y arquitectónicos.
Por ejemplo, está el Parque Corceles de la Libertad, que se caracteriza por ser un epicentro histórico y cultural, con un monumento a los caballos donados en la independencia.
De igual forma, se encuentra la Laguna Rica, ubicada a 3.600 metros sobre el nivel del mar, rodeada de páramo y bosque andino, ideal para los amantes del senderismo y el avistamiento de especies.
Un atractivo más es la Cascada Chontales, una caída de agua de 60 metros, perfecta para actividades de aventura como torrentismo y cabalgatas ecológicas y el Cerro Ecce Homo o Siome, un lugarde peregrinación y ciclomontañismo con vistas panorámicas de la región.
Así mismo, el municipio promueve el agroturismo, con granjas y fincas que permiten a los visitantes participar en labores del campo y disfrutar de la vida rural, mientras descansan y se relajan en un ambiente tranquilo.