La gastronomía se ha consolidado como uno de los principales atractivos turísticos a nivel mundial y Colombia no es la excepción, pues ofrece una gran diversidad de sabores, ingredientes y recetas típicas en cada región.
Esta riqueza culinaria es el resultado de la mezcla de tradiciones indígenas, africanas y europeas, que han dado origen a platos emblemáticos y preparaciones únicas que despiertan el interés de viajeros nacionales y extranjeros, interesados en probar la variedad de delicias.
Además de ser una expresión de la identidad cultural, la cocina colombiana permite a los turistas conocer las costumbres y la historia de los territorios que visitan y en Boyacá hay un destino que destaca por sus postres tradicionales, elaborados con recetas que han pasado de generación en generación.
Se trata de Iza, un pequeño pueblo de estilo colonial que hace parte de la iniciativa “Pueblos que enamoran” del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo y el Fondo Nacional del Turismo (Fontur), la cual busca visibilizar esos destinos que tienen potencial turístico, pero que no se han dado a conocer de forma suficiente.
Se le conoce como el ‘Nido verde de Boyacá’ y les ofrece a los viajeros una temperatura que oscila entre los 12 y 15 grados centígrados. Uno de sus encantos es su arquitectura en la que destaca el centro histórico con construcciones como la iglesia y la casa de la cultura, siendo patrimonio cultural material del municipio, de acuerdo con Fontur. Es un pueblo en el que predomina el estilo colonial.
¿Por qué atrae con sus postres?
Iza es un municipio con una gran tradición repostera, con más de 30 años de práctica, una actividad que es considerada como una de las principales fuentes económicas generadoras de ingresos.
Sus habitantes aprovechan la gran producción lechera del territorio, la cual inicialmente se centró en la elaboración y comercialización de tortas, pero posteriormente se amplió a una importante variedad de postres, que son perfectos para quienes quieren vivir una dulce experiencia.
La lista es larga y en ella se incluyen, por ejemplo, el mousse de frutas de temporada, el merengón, la leche asada, milhojas y cheesecake, entre otros, los cuales consolidan una oferta cercana a los 30 tipos de postres, por lo que los viajeros tienen mucho de donde escoger.
Los turistas pueden disfrutar de estos atractivos gastronómicos en medio de un ambiente tranquilo y rodeado de naturaleza. Los lindos paisajes de este municipio engalanan la tranquilidad y armonía que se respira en este valle, que hace honor al apodo de nido verde, donde demás una gran tradición artesanal centrada en la elaboración de productos hechos cien por ciento con lana de oveja.