Boyacá es considerado uno de los departamentos imprescindibles para visitar en Colombia y la temporada de vacaciones es una buena excusa para llegar hasta este destino que combina historia, cultura y naturaleza.

Es un territorio que destaca por sus encantadores pueblos coloniales, sus tradiciones arraigadas y su importancia histórica, ya que fue escenario de acontecimientos fundamentales para la independencia del país. Lugares como Villa de Leyva, Tunja y Monguí cautivan a los visitantes con su arquitectura, gastronomía y ambiente tranquilo.
Además, sus tierras ofrecen lindos paisajes naturales que incluyen montañas, páramos, lagunas y aguas termales ideales para el descanso y la aventura.
Allí los viajeros se encuentran con lugares como el Lago de Tota, el Parque Nacional Natural El Cocuy y el Páramo de Ocetá, que permiten disfrutar de actividades al aire libre y de escenarios únicos y auténticos.

Dentro de la múltiple oferta para conocer, está un municipio apodado como ‘ciudad jardín’, gracias a sus paisajes verdes y la belleza de su parque principal. Se dice que este apodo se relaciona con su entorno natural montañoso y el cuidado estético de su vegetación.
Uno de sus encantos es el clima agradable, con una temperatura promedio de 20 grados centígrados, convirtiéndose en un escenario ideal para la recreación y el descanso.

Atractivos para no perderse
El Sistema de Información Turística de Boyacá (Situr) indica que este municipio cuenta con una importante red de quebradas, arroyuelos y manantiales que surten de agua suficiente a la región y que facilitan el impulso económico de renglones como la ganadería, la agricultura y la pesca.
Para los amantes de la naturaleza también están la cuchilla El Varal, un ecosistema ideal para la observación de especies y el senderismo, y el Alto de La Virgen, desde donde quien llega hasta allí tiene una panorámica de Macanal.

En su territorio se puede disfrutar del embalse La Esmeralda, una obra de ingeniería alrededor de la cual converge toda una infraestructura hotelera, turística y gastronómica que sirve de activación económica para propios y visitantes.
En noviembre, en Macanal se celebra el Festival Cultural y Reinado del Agua, un evento en el que se resaltan no solo las tradiciones de sus pobladores y el paisaje natural que los rodea, sino la belleza y el tesón de las mujeres del municipio; todo en torno al mencionado embalse.
Este territorio boyacense se caracteriza por su hermoso paisaje enmarcado en extensos cultivos de árboles de macana, que fueron precisamente los que llevaron a que se diera este nombre al lugar. Estas plantaciones destacan por la presencia de aves exóticas como el loro negro.
