Boyacá es un destino imperdible para visitar y su gastronomía es uno de los mayores atractivos para los viajeros, porque refleja la identidad y las tradiciones de la región a través de recetas que han pasado de generación en generación.

Platos elaborados con ingredientes locales como la papa, el maíz, las habas, el trigo y los lácteos ofrecen sabores auténticos que evocan la cocina campesina y les permiten a los visitantes conocer la cultura boyacense desde la mesa.
Además de su riqueza culinaria, la experiencia gastronómica se complementa con el ambiente de los pueblos y sus plazas principales, donde es común encontrar preparaciones típicas como el cocido boyacense, la mazamorra chiquita y la changua o las arepas típicas del departamento.
Precisamente uno de esos pueblos es Boavita, un destino ubicado a unas cuatro horas de Tunja, capital del departamento e ideal para el ecoturismo, las caminatas y las actividades al aire libre.

Este lugar se ha vuelto famoso por su deliciosa gastronomía en la que destaca un alimento alrededor del cual se ha creado toda una tradición. Allí sus habitantes hacen su mercado de plaza el día viernes y uno de los planes imperdibles es salir a la plaza principal con amigos y vecinos a comer pasteles de papa rellenos de arroz con queso, arveja y carne; acompañados de un buen masato de maíz al cual le agregan queso.
Según información de la Alcaldía, este es uno de los deleites de los que sus pobladores ha sido privilegiados. En este lugar hay un grupo de personas que han mantenido la tradición y la han trasmitido de generación en generación, legando este saber que enorgullece a su gente.

Sin duda, quien llega hasta este destino tiene la posibilidad de conocer y hacer parte de esta tradición única y muy particular que deleita el paladar de cualquiera y que enorgullece a quienes hacen parte de la misma.
Sitios de interés
Además de disfrutar de esta delicia gastronómica, en este pueblo, ubicado a una altura de 2.100 metros sobre el nivel del mar, con una temperatura promedio de 17 grados centígrados, los turistas pueden realizar otras actividades, especialmente relacionadas con senderismo y ecoturismo y disfrutar de atractivos que son únicos.

En la lista de encantos se encuentran los ríos Chicamocha y Guacamayas, que bañan los suelos del municipio, permitiendo desarrollar actividades de agricultura tales como el cultivo de cítricos, tabaco negro, plátano, maíz, café, papa y cebada.
Boavita tiene diversidad de senderos para caminar y otro de los atractivos es la Piedra Gorda, ubicada en la vereda del Cabuyal, una roca de gran tamaño al lado de la cual creció un árbol de uvo muy frondoso que la cobija y sobra la cual hay varios mitos y leyendas. Una de sus particularidades es que tiene labrada una puerta que, según quienes han habitado el sector, no fue hecha por mano humana.
En este municipio sus habitantes elaboran productos artesanales con fique o lana, sombreros, cobijas y mantas, que pueden ser adquiridos en un viaje a este tranquilo destino.
