Colombia es un país con actividad sísmica constante, debido a su ubicación geográfica y a la interacción de grandes placas tectónicas. El reciente terremoto del 10 de agosto, con magnitud 7,4, volvió a hacer que este tema se recuerde, sobre todo en regiones del territorio nacional.

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Aunque el terremoto más reciente tuvo epicentro en San José del Palmar, en Chocó, la actividad sísmica no se concentra únicamente allí.

El país está influenciado por las placas Sudamericana, Nazca y del Caribe, cuyo movimiento causa liberación de energía dentro de la corteza terrestre. Por eso hay sismos frecuentes.

El río Chicamocha es uno de los afluentes que se ve desde los miradores de La Mesa de Los Santos. Foto: Getty Images/iStockphoto

Uno de los puntos más llamativos está en Santander, donde se encuentra el llamado Nido Sísmico de Bucaramanga. Esta zona, ubicada en la Mesa de los Santos, cerca del Cañón del Chicamocha, registra una cantidad particularmente alta de movimientos telúricos durante el año, según información del Servicio Geológico Colombiano.

De acuerdo con el Servicio, en este sector pueden registrarse alrededor de 20 sismos al día. La mayoría ocurre a profundidades considerables y presenta magnitudes inferiores a 3, por lo que suelen pasar desapercibidos entre los habitantes sin provocar preocupación o activar alertas en celulares de inmediato.

La explicación está relacionada con la profundidad. Muchos de estos movimientos ocurren entre 140 y 160 kilómetros bajo la superficie, donde las ondas sísmicas pierden intensidad antes de llegar a las zonas habitadas.

El pueblo colombiano que más registra sismos en un solo día. Foto: Getty Images

Además, cuando la magnitud es baja, el movimiento resulta todavía más difícil de percibir para las personas.

El llamado Nido Sísmico de Bucaramanga no es entonces un lugar donde necesariamente ocurren terremotos destructivos todos los días.

Su particularidad está en la frecuencia de pequeños sismos profundos. Esta actividad se relaciona con procesos geológicos propios de la región y convierte a la Mesa de Los Santos en referencia.

La actividad sísmica colombiana también explica por qué algunos departamentos experimentan movimientos con mayor frecuencia que otros.

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Sin embargo, la presencia de un nido sísmico no permite anticiparse con precisión y que la preparación resulta fundamental.

Por eso, más allá de las cifras del Nido Sísmico de Bucaramanga, la recomendación para la población es mantener medidas básicas de prevención. Tener un kit de emergencia, identificar rutas de evacuación y asegurar objetos que puedan caer son acciones sencillas que pueden reducir riesgos durante un movimiento telúrico.