Salento (Quindío), uno de los destinos turísticos más queridos de Colombia, enfrenta un panorama complicado después del fuerte terremoto de magnitud 7.4 que sacudió al país el lunes 10 de agosto de 2026.

El municipio, reconocido por sus calles coloridas, casas tradicionales y paisajes cafeteros, sufrió importantes daños en diferentes sectores, especialmente en su centro histórico.
Aunque no se registraron víctimas mortales en Salento, el terremoto dejó cerca de 130 personas heridas en todo el departamento del Quindío.
La emergencia generó preocupación entre habitantes y comerciantes; también entre quienes conocen este destino por su arquitectura y sus atractivos naturales. Salento es parte del paisaje cultural cafetero de Colombia, reconocido por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad. Durante años, se ha consolidado como uno de los lugares favoritos de los turistas.
Uno de sus mayores atractivos es el Valle de Cocora, conocido por tener una gran cantidad de palmas de cera, además de ser un escenario habitual para amantes del senderismo.
Ahora, las imágenes que circulan muestran una cara muy diferente del municipio. Las fachadas y cubiertas de algunas viviendas quedaron con grietas profundas, desprendimientos y otros daños visibles. En las calles también hay escombros, tejas partidas, revoques caídos y elementos de comercios, como sombrillas, que no resistieron la fuerza del sismo.
Uno de los sectores que reportó afectaciones fue el barrio Frailejones, donde se presentaron cortes de energía eléctrica después del terremoto.
Ante la situación, el Gobierno del Quindío desplegó equipos conformados por arquitectos e ingenieros para revisar viviendas, hospitales, instituciones y diferentes vías en los municipios afectados.
La prioridad es determinar cuáles estructuras son seguras y cuáles requieren intervenciones de inmediato.

El terremoto puso de nuevo sobre la mesa la vulnerabilidad de las construcciones tradicionales. Aunque hacen parte de la identidad y el atractivo turístico de Salento, muchas de estas edificaciones fueron levantadas hace décadas con materiales que pueden ser especialmente sensibles ante movimientos fuertes.
Salento comienza una etapa de evaluación y recuperación, mientras sus habitantes buscan mantener en pie uno de los lugares más representativos del turismo colombiano. Las imágenes de antes y después dejan claro que el terremoto cambió parte del paisaje que durante años ha enamorado a visitantes nacionales y extranjeros.
