Calles empedradas, casas blancas y un imponente templo colonial marcan el paisaje de un pequeño municipio de Boyacá que se ha convertido en uno de los destinos patrimoniales más visitados del país.
Un recorrido por la basílica y el convento franciscano que datan del siglo XVII
La basílica franciscana de Monguí del siglo XVII y su tradición artesanal en la fabricación de balones, hacen de este pueblo un lugar donde la historia y las tradiciones siguen presentes.
Ubicado en la provincia de Sugamuxi, en el departamento de Boyacá, el municipio de Monguí es considerado uno de los pueblos coloniales mejor conservados de Colombia.
Sus calles empedradas, las casas blancas con balcones de madera y la presencia dominante de su templo principal hacen de este destino un referente del patrimonio histórico y religioso del altiplano boyacense.
El corazón del municipio es la Basílica Menor de Nuestra Señora de Monguí, una construcción que comenzó a levantarse a comienzos del siglo XVII por iniciativa de la orden franciscana, durante el proceso de evangelización en la región.
De acuerdo con información histórica, recopilada por autoridades culturales y entidades turísticas del departamento, la edificación se caracteriza por su estructura en piedra y por una arquitectura colonial que refleja la influencia de los frailes franciscanos en el desarrollo urbano del pueblo.
La basílica hace parte de un conjunto arquitectónico que incluye el Convento Franciscano de Nuestra Señora de Monguí, un edificio que durante la colonia fue utilizado como centro religioso, educativo y administrativo de la comunidad.
Este complejo religioso se convirtió en uno de los ejes alrededor de los cuales creció el municipio y hoy es uno de los principales atractivos patrimoniales de la región.
La identidad colonial que conserva Monguí
El valor histórico de Monguí ha sido reconocido por el Gobierno nacional a través del programa Pueblos Patrimonio de Colombia, una iniciativa impulsada por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo para promover destinos con riqueza histórica, cultural y arquitectónica.
Este reconocimiento busca fortalecer el turismo sostenible y proteger los bienes patrimoniales que hacen parte de la identidad de diferentes municipios del país.
La influencia religiosa en Monguí no solo se refleja en su arquitectura, sino también en sus tradiciones culturales.
A lo largo del año se realizan celebraciones litúrgicas y festividades religiosas que convocan a habitantes y visitantes, manteniendo viva una relación histórica entre la comunidad y su templo principal.
Sin embargo, el municipio no solo es conocido por su legado colonial. Con el paso del tiempo, Monguí también se consolidó como uno de los centros artesanales más reconocidos del país por la fabricación de balones de fútbol cosidos a mano.
Según información difundida por autoridades locales y entidades turísticas del departamento de Boyacá, esta actividad comenzó a desarrollarse durante el siglo XX y hoy representa una parte fundamental de la economía del municipio.
En numerosos talleres familiares, los artesanos elaboran balones que se distribuyen a distintas regiones de Colombia, convirtiendo esta tradición en un símbolo del ingenio y la identidad local.
Entre arquitectura histórica, tradición religiosa y trabajo artesanal, Monguí se mantiene como uno de los pueblos más emblemáticos de Boyacá.