Hablar de Casanare es exaltar la belleza de una región privilegiada por su biodiversidad de flora y fauna que, como destino turístico, tiene mucho que ofrecer a sus visitantes entre bellos paisajes y atractivos naturales mágicos.
Por lo general, en sus municipios se ofrecen actividades turísticas que permiten observar la vida silvestre de reptiles, anfibios, aves, chigüiros, pumas, nutrias, osos palmeros e incluso jaguares, lo que la convierte en un lugar ideal para los amantes del ecoturismo y la fotografía.
Uno de sus pueblos menos conocidos, pero que sobresale en el mapa turístico por su gran belleza natural, es Recetor, cuyo nombre rinde honor a un curandero que hizo parte de su historia.
Según indica la Alcaldía Municipal en su sitio web, esta versión sobre el origen de su nombre hace parte de la tradición oral transmitida de generación en generación. De acuerdo con el relato, el nombre se deriva de un curandero que vivió en la región y a quien acudían los enfermos en busca de alivio.
A este hombre lo llamaban “recetor”, pues solía recetar remedios naturales y caseros a sus pacientes. Con el tiempo, al formarse el caserío, se adoptó este nombre en honor a aquel personaje.
Este encantador pueblo se encuentra localizado en la parte noroccidental del departamento de Casanare y cuenta con una extensión aproximada de 182 kilómetros cuadrados. Su territorio limita al norte con el departamento de Boyacá; al oriente con el municipio de Aguazul; al sur con Tauramena y Chámeza; y al occidente nuevamente con el municipio de Chámeza, una ubicación que lo sitúa en un entorno natural privilegiado.
En el municipio de Recetor, la diversidad de su geografía se refleja también en sus distintos pisos térmicos, que ofrecen paisajes y ambientes naturales variados para quienes lo visitan.
En las zonas más bajas, entre los 0 y 1000 metros sobre el nivel del mar, predomina un clima cálido y húmedo, con temperaturas que superan los 26 grados centígrados, según datos registrados en la página de la administración local. A medida que se asciende, entre los 1000 y 2000 metros, se encuentra un clima medio y pluvial, con temperaturas que oscilan entre los 18 y 24 grados centígrados y abundantes lluvias durante el año; este es el clima que caracteriza gran parte del territorio.
Más arriba, entre los 2000 y 3000 metros, el ambiente se vuelve frío y muy húmedo, con temperaturas entre los 12 y 18 grados centígrados. Finalmente, en las zonas más elevadas, entre los 3000 y 3400 metros, se presenta un clima extremadamente frío y pluvial, con temperaturas cercanas a los 7 grados centígrados, especialmente en la vereda Los Alpes.