La incautación reciente de más de 130.000 autopartes falsificadas y aceites adulterados en Bogotá volvió a poner sobre la mesa una problemática que preocupa tanto a las autoridades como al sector automotor: la expansión del mercado ilegal de repuestos y sus posibles consecuencias para la seguridad vial.

‘Ponte la 10’: el llamado para que la seguridad vial también gane el partido

El operativo fue realizado por la Policía Fiscal y Aduanera (Polfa), la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian), y la Fiscalía General de la Nación, y permitió decomisar mercancía avaluada en más de 2.000 millones de pesos.

Aunque muchas de estas piezas pueden presentar una apariencia similar a la de los productos originales, especialistas advierten que suelen carecer de los estándares técnicos y controles de calidad exigidos para su comercialización.

Esto puede traducirse en fallas mecánicas, desgaste prematuro de componentes y afectaciones en el desempeño de los vehículos. De acuerdo con información del sector automotor, la falsificación y comercialización ilegal de autopartes continúa siendo uno de los principales desafíos para la industria en Colombia.

Operativos de autopartes muestran una solución superficial a la problemática - imagen de referencia. Foto: Mebog

Más allá de las pérdidas económicas que genera esta actividad, la preocupación se centra en los riesgos que puede representar para conductores, pasajeros y talleres mecánicos que, en algunos casos, adquieren o instalan piezas cuya procedencia no está certificada.

La situación adquiere mayor relevancia en un contexto donde la seguridad vial sigue siendo uno de los retos del país. Un reporte de SFK señala que el mantenimiento preventivo de los vehículos y el uso de repuestos certificados son factores que contribuyen a reducir riesgos mecánicos y mejorar las condiciones de seguridad en carretera.

Entre las principales señales que pueden alertar sobre la posible falsificación de una autoparte se encuentran los precios significativamente inferiores al promedio del mercado, empaques con errores de impresión o acabados deficientes, ausencia de códigos de trazabilidad o sellos de autenticidad y la comercialización a través de canales sin respaldo técnico o no autorizados.

El robo de autopartes se mantiene como un fenómeno relevante, y no solo se produce en carros. Foto: Asopartes

Frente a este panorama, especialistas recomiendan verificar el origen de los productos antes de adquirirlos y acudir a distribuidores autorizados cuando se requiera reemplazar componentes del vehículo.

También destacan la importancia de utilizar mecanismos de autenticación y trazabilidad desarrollados por fabricantes y distribuidores para facilitar la identificación de productos originales y contribuir a combatir el comercio ilegal de autopartes en el país.

El reciente decomiso en Bogotá evidencia que el mercado de autopartes falsificadas continúa representando un desafío para las autoridades y el sector automotor, así como un riesgo potencial para miles de usuarios que circulan diariamente por las vías colombianas.