Dentro del marco de la constante innovación tecnológica para promover la seguridad vial de los carros en el mundo y llevarlos cada vez más a unidades más modernas, uno de los elementos más conocidos es, sin ninguna duda, el de la cámara trasera.

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Este dispositivo está diseñado con el propósito de brindar una mejor visión al conductor cuando este se encuentra realizando una acción en reversa, como lo puede ser un parqueo.

Por medio de esta cámara, puntos ciegos que antes no podían ser vistos son eliminados, permitiendo que el usuario pueda ver cualquier obstáculo que se encuentre atrás y no depender solamente de los espejos retrovisores.

Algunos vehículos que tienen la cámara trasera presentan dentro de su diseño una línea de colores, entre ellas amarillas, rojas, verdes o azules.

Para muchos conductores, el observar estas líneas, especialmente la roja, trata de una regla universal, ya sea que se encuentra demasiado cerca de un obstáculo, está entrando en una zona de riesgo de choque o que debe dejar de retroceder.

Las cámaras traseras de algunos vehículos incorporan líneas de referencia para facilitar la visualización del espacio. Foto: Getty Images

No obstante, este elemento funciona principalmente como una herramienta de precisión que es vital para calcular distancias de una parte del coche.

¿Para qué sirve la línea roja?

De acuerdo con Autos Trefa, la presencia de la línea roja al momento de realizar una reversa del vehículo se encarga de indicar la distancia mínima a la que se debe dejar el carro de un objeto (una pared u otro obstáculo) para poder abrir el maletero sin que este se choque.

Esto permite una asistencia visual que ayuda a calcular el espacio necesario y prevenir rayones o abolladuras en el vehículo cuando el conductor debe abrir el maletero.

Eso sí, si bien su función principal es esta, también ayuda a servir como referencia visual para estacionar el carro, principalmente en puntos reducidos.

Otro aspecto clave que se debe tener en cuenta es el modelo que maneja el conductor, ya que no todos los vehículos tienen el mismo tamaño de maletero.

Es ante ello que se recomienda realizar una prueba previa para determinar la distancia exacta que se necesita para llevar a cabo esta acción. Para ello, hay que mirar la pantalla e ir saliendo en distintos puntos para probar la apertura de la puerta trasera; de esta forma, se va descubriendo el punto exacto.

Esto también facilita al usuario conocer si, por medio del espacio, también es capaz de caber en el hueco y sacar los objetos que se encuentren adentro del maletero.