Tesla se ha convertido, con el paso del tiempo, en una de las marcas de carros más populares en todo el mundo. Logró demostrarles a muchos escépticos de los carros eléctricos que podrían ser más atractivos, rápidos y con mejor rendimiento que los de combustión. La marca, más que un automotor para movilizarse, ofrece tecnología de punta al transportarse.
Sin embargo, la marca no ha estado exenta de fallas. Recientemente se conoció que, tras identificar una falla en algunos modelos, la empresa tuvo que ordenar el retiro de 218.868 vehículos del mercado en EE. UU.
La falla fue identificada por la National Highway Traffic Safety Administration (NHTSA), que logró detectar un error y retraso en la visualización de las imágenes de asistencia al retroceder mientras se conduce. Este asunto compromete la visibilidad del conductor y eleva el riesgo de colisiones durante las maniobras de reversa.
El reporte oficial confirmó que las líneas comprometidas son cuatro, que fueron lanzadas al mercado entre 2017 y 2023. Los involucrados son:
- Model 3 (versiones 2017, 2021, 2022 y 2023).
- Model Y (2020 a 2023).
- Modelos S y X (versiones 2021, 2022 y 2023).
Estos automotores están afectados concretamente por contar con la versión de hardware 3, que es una tecnología que la empresa abandonó desde enero del 2024. La falla básicamente consiste en una demora prolongada de la aparición de la imagen en pantalla una vez el conductor pone en modo reversa el carro.
Pese a que los sistemas tradicionales, que son los espejos, permanecen intactos, la herramienta que falla sí anula un mecanismo de asistencia fundamental en el diseño de estos vehículos modernos.
Aunque la magnitud del retiro es fuerte, Tesla informó que hasta el momento no se registran muertos, lesionados o heridos por cuenta de algún tipo de siniestro derivado de la falla descrita.