Diversas sustancias como el ácido úrico, el colesterol y los triglicéridos deben ser muy bien comprendidas parar llevar buenos hábitos alimenticios y evitar que estas se eleven, dado que, si esto sucede, el cuerpo puede sufrir daños graves.
Por un lado, el ácido úrico es un químico que se crea cuando el cuerpo descompone unas sustancias llamadas purinas, que son producidas de forma natural y también se encuentran en algunos alimentos o bebidas.
El hígado, las anchoas, los fríjoles y las arvejas son algunos alimentos que tienen un alto contenido de purinas. La mayor parte del ácido úrico se disuelve en la sangre y viaja a los riñones, y desde ahí sale a través de la orina. Si el cuerpo produce una mayor cantidad de ácido úrico, no lo eliminará en cantidades suficientes, lo que puede ocasionar que la persona se enferme. Los niveles altos de ácido úrico en la sangre se denominan hiperuricemia, indica Medline Plus.
Por su parte, el colesterol es una sustancia cerosa y parecida a la grasa que se encuentra en todas las células del cuerpo, que es necesaria para producir hormonas, vitamina D y sustancias que ayuden a digerir los alimentos, de acuerdo con Medline Plus.
No obstante, tener altos niveles de colesterol puede aumentar el riesgo de sufrir una enfermedad cardíaca, ya que es posible que se formen depósitos grasos en los vasos sanguíneos, que con el tiempo crecen y hacen que sea más difícil que fluya suficiente sangre a través de las arterias.
En cuanto a los triglicéridos, estos son un tipo de grasa en el cuerpo que viajan a través de la sangre en partículas redondas denominadas lipoproteínas. En niveles óptimos, este lípido es una de las principales fuentes de energía, pero cuando los niveles son altos, es un detonante de distintas enfermedades.
Hay unos rangos para definir el nivel de triglicéridos, que se conocen con un simple análisis de sangre. Un nivel de triglicéridos normal es cuando hay menos de 150 miligramos por decilitro (mg/dl), o menos. Una persona está al límite de tener triglicéridos altos cuando registra de 150 a 199 mg/dl (1,8 a 2,2 mmol/l).
Ahora bien, una de las alternativas para que estas sustancias se mantengan en niveles regulados es, como se mencionó, mantener una sana alimentación. En esta línea, uno de los alimentos que se debe incluir en la dieta es una verdura como la alcachofa.
Las alcachofas “son alimentos muy diuréticos y, por lo tanto, facilitan la eliminación de toxinas y del organismo y evitan la retención de líquidos. Así mismo, este vegetal cuenta con muchas otras propiedades beneficiosas que lo convierten en un alimento indispensable en tu dieta semanal contra el ácido úrico”, reseña el portal UnCOMO.
De igual manera, “entre sus beneficios destaca su capacidad de reducir el colesterol y los triglicéridos gracias a la presencia de cinarina, una sustancia que actúa evitando la síntesis endógena de colesterol y lípidos a la vez que aumenta la excreción biliar del colesterol y su transformación en ácidos biliares”, afirma la plataforma ABC Bienestar.
Otros beneficios de la alcachofa
- Uno de los beneficios de esta planta es que puede ayudar a mantener niveles saludables de presión arterial. Así lo observó un estudio publicado en la revista Journal of Dietary Supplements.
- Una de las propiedades de esta planta es que puede ayudar a hacer mejor las digestiones. Esta propiedad se le debe a sus hojas, que son medicinales.
- Su aporte calórico es muy bajo, ya que tiene menos del 1 % de grasa, y esto se traduce en unas 22 calorías por cada 100 gramos. Por lo tanto, el efecto adelgazante de la alcachofa se debe a tres factores: su bajo nivel calórico, su efecto diurético y su capacidad para digerir las grasas y eliminarlas.