La artrosis es un tipo de artritis, también conocida como osteoartritis. Con el envejecimiento se incrementa el riesgo de padecerla. Esta enfermedad es degenerativa y con el paso del tiempo empeora sus síntomas, causando mayor dolor y rigidez en las articulaciones afectadas. Esto causa que el paciente requiera de ayuda para realizar sus tareas diarias.

“Aunque la osteoartritis puede dañar cualquier articulación, el trastorno afecta más comúnmente a las articulaciones de las manos, las rodillas, las caderas y la columna vertebral”, apunta Mayo Clinic.

Los síntomas de esta enfermedad incluyen los siguientes, en palabras de la entidad de salud:

  • “Dolor: Las articulaciones afectadas pueden doler durante o después del movimiento.
  • Rigidez: La rigidez en las articulaciones puede ser más notoria al despertar o después de estar inactivo.
  • Sensibilidad: Es posible que su articulación esté sensible cuando aplicas un poco de presión sobre ella o cerca de ella.
  • Pérdida de flexibilidad: Es posible que no puedas mover la articulación en todo su rango de movimiento.
  • Sensación chirriante: Es posible que sientas una sensación chirriante al usar la articulación y que oiga chasquidos.
  • Osteofitos: Estos pedazos adicionales de hueso se sienten como bultos duros y pueden formarse alrededor de la articulación afectada.
  • Hinchazón: Esto puede producirse por la inflamación de los tejidos blandos alrededor de la articulación”.

El portal web Fisioonline, especializado en fisioterapia, señala algunas de las recomendaciones para contribuir a la prevención de esta enfermedad:

  • Evitar el sobrepeso. Para esto es clave tener un estilo de vida saludable.
  • Practicar deportes que sean suaves para las articulaciones como el ciclismo y la natación.
  • Evitar el consumo de alcohol y de nicotina.
  • Ejercitarse regularmente.
  • Evitar estar de pie por tiempos prolongados.
  • Hacer ejercicios de fortalecimiento y de flexibilización de la cadera.
  • Evitar o tener mucho cuidado al momento de levantar objetos pesados.
  • Utilizar calzado adecuado. Evitar que se utilicen zapatos que maltraten el pie. Usar plantillas ortopédicas en caso de que sea necesario.

Otros tipos de artritis

Artritis séptica

Este tipo de artritis ocurre cuando las bacterias u otros microorganismos se propagan a una articulación a través del torrente sanguíneo. Igualmente, puede suceder cuando la articulación desarrolla una infección a causa de una lesión o cirugía. De acuerdo con Medline Plus, sitio web de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, señala que la rodilla y la cadera son las partes más frecuentes de este tipo de infección.

Síntomas en recién nacidos o bebés:

  • Llanto al mover la articulación infectada (por ejemplo, durante el cambio de pañal).
  • Fiebre.
  • Incapacidad para mover la extremidad con la articulación infectada (seudoparálisis).
  • Irritabilidad.

Síntomas en niños y adultos:

  • Incapacidad para mover la extremidad con la articulación infectada (seudoparálisis).
  • Dolor articular intenso.
  • Inflamación de la articulación.
  • Enrojecimiento de la articulación.

Artritis reumatoide

Esta afección es un tipo de artritis, la cual se caracteriza por causar dolor, inflamación, rigidez y pérdida de la función de las articulaciones. La artritis reumatoide puede afectar cualquier articulación, pero frecuentemente se desarrolla en las muñecas y los dedos.

Síntomas

Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación, señala los síntomas que puede incluir la artritis reumatoide:

  • Articulaciones sensibles, calientes e hinchadas.
  • Rigidez articular que generalmente empeora por las mañanas y después de la inactividad.
  • Cansancio, fiebre y pérdida del apetito.

Inicialmente puede afectar las articulaciones más pequeñas, como los dedos de las manos y de los pies. Luego, puede extenderse a las muñecas, rodillas, tobillos, codos, cadera y hombros.

Según destaca Mayo Clinic, aproximadamente el 40 % de las personas que padecen esta enfermedad también presentan síntomas que no son articulaciones como:

  • Piel.
  • Ojos.
  • Pulmones.
  • Corazón.
  • Riñones.
  • Tejido nervioso.
  • Médula ósea.
  • Vasos sanguíneos.