Los iones de hidrógeno y oxígeno que escapan de la atmósfera superior de la Tierra y se combinan en la Luna podrían ser una de las fuentes del agua y el hielo lunares conocidos.
Una nueva investigación realizada por científicos del Instituto Geofísico Fairbanks de la Universidad de Alaska se suma a un creciente cuerpo de investigación sobre el agua en los polos norte y sur de la luna.
“Como el equipo Artemis de la NASA planea construir un campamento base en el polo sur de la luna, los iones de agua que se originaron hace muchos eones en la Tierra pueden usarse en el sistema de soporte vital de los astronautas”, dijo en un comunicado Gunther Kletetschka, profesor asociado en fairbanks.
La nueva investigación, publicada en Scientific Reports, estima que las regiones polares de la luna podrían contener hasta 3.500 kilómetros cúbicos o más de permafrost superficial o agua líquida subterránea creada a partir de iones que escaparon de la atmósfera terrestre. Ese es un volumen comparable al lago Huron de América del Norte, el octavo lago más grande del mundo.
Los investigadores basaron ese total en el cálculo del modelo de volumen más bajo: el 1 % del escape atmosférico de la Tierra llega a la luna.
En general, se cree que la mayor parte del agua lunar fue depositada por asteroides y cometas que chocaron con la luna. La mayoría fue durante un período conocido como el Bombardeo Pesado Tardío. En ese período, hace unos 3.500 millones de años, cuando el sistema solar tenía alrededor de 1.000 millones de años, se argumenta que los primeros planetas interiores y la luna de la Tierra sufrieron un impacto inusualmente fuerte de asteroides.
La ‘Luna negra’ bloqueará parcialmente el Sol este sábado
Uno de los meses que ha tenido mayor presencia de movimientos y eventos astronómicos ha sido abril. Comenzó con la alineación de Venus, Marte, Saturno y Júpiter; luego, apareció una lluvia de Líridas y, dentro de muy poco, se presenciará el primer eclipse de este 2022.
Aún así, parece que el cuarto mes no para de sorprender a los amantes del universo y, por eso, también se presentará un fenómeno más, catalogado como luna negra. Durante el sábado 30 de abril algunos podrán verlo de manera excepcional.
De acuerdo con información recopilada por La República, el evento de la luna negra es conocido como cualquier segunda luna nueva que ocurre en el mismo mes. A pesar de su popularidad, es un término que no tiene un origen científico y tampoco se ajusta a las fases normales de la Luna: nueva, llena, cuarto menguante y cuarto creciente.
Por lo general, el calendario astronómico indica que la fase de la Luna nueva solo ocurre una vez por mes, pero hay excepciones. Según National Geographic, la Luna nueva aparece cuando la órbita del satélite natural se da entre la Tierra y el Sol. Sin embargo, si hay una diferencia entre dicha órbita, las cosas cambian.
Usualmente, los ciclos lunares son de 29,5 días y la órbita de la Tierra alrededor del Sol es de 365 días y 5 horas. Cuando la duración varía, aparece la luna negra en el calendario gregoriano.
*Con información de Europa Press