La digestión es el proceso natural mediante el cual el aparato gastrointestinal absorbe los nutrientes de los alimentos. De esta manera, brinda al organismo la energía, vitaminas y minerales que requiere para su funcionamiento.

No obstante, este proceso puede sufrir algunas complicaciones derivadas de ciertas enfermedades o condiciones médicas. Una de las más comunes es el reflujo, que sucede cuando los contenidos estomacales se devuelven desde el estómago hacia el esófago. De acuerdo con información de la enciclopedia médica Medline plus, esto ocurre porque el tubo de deglución se irrita, causando acidez gástrica entre otros síntomas.

Para entender por qué ocurre el reflujo hay que tener presente cómo inicia el proceso digestivo. Cuando una persona consume un alimento, este pasa desde la garganta hasta el estómago a través del esófago (también llamado tubo de deglución). Un anillo de fibras musculares en la parte inferior del esófago impide que el alimento deglutido vuelva a subir. Sin embargo, cuando este anillo no se cierra bien, los contenidos del estómago pueden devolverse hacia el esófago.

Según anota Medline Plus, estos son algunos factores de riesgo para el desarrollo de reflujo:

  • Consumo de alcohol.
  • Hernia de hiato (una afección en la cual parte del estómago pasa por encima del diafragma, el músculo que separa el tórax y la cavidad abdominal).
  • Obesidad.
  • Embarazo.
  • Esclerodermia.
  • Tabaquismo.
  • Recostarse a menos de tres horas después de comer.

En cuanto a los síntomas del reflujo, los más comunes son: sentir que el alimento se atora por detrás del esternón, acidez gástrica o dolor en el pecho, náuseas después de comer. Otros menos frecuentes son devolver el alimento (vomitar), tos, hipo, cambios en la voz y dolor de garganta.

Si los síntomas son demasiado recurrentes o intensos, lo más recomendable es acudir a un especialista médico para obtener un diagnóstico preciso y definir el tratamiento adecuado.

Vinagre de manzana para combatir el reflujo

La medicina alternativa ofrece algunas opciones para mejorar la digestión y combatir el reflujo. Sin embargo, dado que no todos los cuerpos reaccionan de la misma manera, su efectividad no está plenamente garantizada. En tal virtud, es aconsejable consultar con un médico de confianza antes de iniciar cualquier tratamiento de esta naturaleza.

Según reseña el portal especializado en salud Tuasaúde, el vinagre de manzana ayuda a equilibrar el PH del estómago y contribuye a aliviar los síntomas del reflujo, sobre todo, la sensación de acidez, ardor, gases e hinchazón abdominal.

Adicionalmente, es es rico en ácidos, como el ácido acético y clorogénico, “los cuales ayudan en la mala digestión, además de proteger el estómago y facilitar la digestión”, según destaca el citado portal.

El vinagre de manzana tiene propiedades antioxidantes y antimicrobianas. Foto: Getty images. | Foto: Gettyimages

¿Cómo consumirlo?

El vinagre de manzana puede beberse directamente mediante una dilución preparada con una o dos cucharadas del líquido por cada vaso de agua. La recomendación general es consumirla 20 minutos antes del desayuno, almuerzo o cena.

Dado que el vinagre puede afectar el esmalte de los dientes, se aconseja lavarlos muy bien después de haberlo bebido. Otra manera común de incluir el vinagre de manzana en la alimentación es mediante la preparación de aderezo o directamente sobre una ensalada.

El vinagre de manzana también puede prepararse en casa. Para ello, solo se necesita un par de manzana y agua.

Procedimiento:

  • Picar las manzanas, llevarlas a la licuadora y agregar un poco de agua. Respecto a la cantidad, el agua debe cubrir como mínimo hasta la mitad de las manzanas.
  • Licuar hasta que la mezcla sea homogénea y las manzanas estén totalmente trituradas.
  • Llevar la mezcla a una botella de vidrio, taparla y guardarla en un sitio donde no reciba los rayos del sol. La temperatura debe ser ambiente, entre 18 y 30ºC.
  • Reservar durante cuatro a seis semanas.
  • La botella no debe estar totalmente llena para que la fermentación sea la ideal.
  • Pasado el tiempo sugerido, se debe llevar la preparación a un recipiente grande, cubrirlo con un paño limpio y reservar durante otros tres días.
  • Finalmente, el vinagre debe ser filtrado e introducido en una botella de vidrio.