El buen estado de los pulmones es vital para que el proceso de respiración ocurra sin inconvenientes, aún cuando a diario el sistema respiratorio está expuesto a toxinas, aire contaminado y, en algunos casos, al humo de cigarrillo.

Una forma efectiva para lograr el cuidado de los pulmones es mejorar la respiración y su capacidad. Según el portal especializado, Salud180, si el cuerpo inhala y exhala debidamente, el organismo obtiene grandes beneficios y se ve reflejado en el exterior, por ejemplo, en el estado de la piel, en el ánimo y en los niveles de energía.

Así mismo, mejorar las técnicas de respiración posibilita acceder a modos de relajación y disminuir la ansiedad en momentos de crisis.

De acuerdo con Healthline, la capacidad de los pulmones es la cantidad total de aire que ellos pueden retener. Con el tiempo y después de los 25 años, dicha capacidad y función por lo general disminuye lentamente.

Ejercicios pulmonares

  1. Si aguanta la respiración mientras se rocía con agua el rostro, disminuirá la frecuencia cardiaca y apoyará al aumento de la cantidad de oxígeno en la sangre.
  1. Respirar profundo es de los ejercicios más eficientes. Solo hay que inhalar y exhalar constantemente. De este modo, se agrandará la capacidad pulmonar y ayudará, a quien lo practique, en cualquier actividad física o deporte.
  1. Si se contrae el abdomen y se inhala lentamente de forma profunda, se pueden ejercitar efectivamente los pulmones. Es importante procurar que el diafragma no se mueva.
  1. El siguiente es de los ejercicios que menos tiempo requiere pues solo se debe inhalar y exhalar cuatro veces seguidas. Si se exhala lentamente, la capacidad de mantener el aire en los órganos respiratorios mejorará y promoverá la oxigenación corporal.
  1. Con un poco más de tiempo, se puede tomar unos minutos para realizar esta actividad: hay que sentarse cómodamente y cerrar la fosa nasal derecha con el dedo pulgar, después se inhala y se exhala por la fosa izquierda. Lo mismo se repite con la cavidad derecha de la nariz.
  1. Respirar con los labios fruncidos también es una buena opción. Para ello, es necesario arrugar la boca y exhalar por ella. Lo Ideal, sería que la exhalación se hiciera dos veces más prolongada que la inhalación.
  1. Después de tener emociones fuertes es natural sentir presión en el pecho, esto se debe a la tensión que acumula el cuerpo y lo que puede producir dificultades para respirar. Entonces, es importante dejar fluir las emociones para que no creen tensiones en los pulmones.
  1. La Asociación del Pulmón de Estados Unidos (ALA, por sus siglas en inglés), expresó, según el medio Medical News Today, que colocar la mano o un objeto no pesado sobre el abdomen, respirar lentamente por la nariz y exhalar por la boca, fortalece el músculo del diafragma y por lo tanto, mejora la respiración.

Los expertos coinciden en que es importante mantener la concentración a la hora de realizar cualquiera de estas actividades, mover los hombros hacia adelante y atrás, y mover la cabeza de lado a lado para procurar que el ejercicio no esté cooperando a la tensión en la parte superior del cuerpo.