La salud cardiovascular se refiere a la salud del corazón y de los vasos sanguíneos. De acuerdo con Medline Plus, sitio web de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, explica que el sistema cardiovascular incluye:

  • Las arterias
  • Las arteriolas
  • Los capilares
  • El corazón
  • Las vénulas

La Organización Mundial de la Salud explica que las enfermedades de este sistema son la causa principal de muerte en el mundo.

“Según estimaciones, se cobran 17,9 millones de vidas cada año. Estas enfermedades constituyen un grupo de trastornos del corazón y los vasos sanguíneos que incluyen cardiopatías coronarias, enfermedades cerebrovasculares y cardiopatías reumáticas. Más de cuatro de cada cinco defunciones por enfermedades cardiovasculares se deben a cardiopatías coronarias y accidentes cerebrovasculares, y una tercera parte de esas defunciones ocurren prematuramente en personas menores de 70 años”.

Para disminuir el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares es importante tener un estilo de vida saludable que contribuya a esto. La actividad física regular es una de las herramientas clave para lograr mantener un cuerpo sano.

Así lo indica la entidad de salud Sanitas. “No todos los tipos de ejercicio son igual. El que mejora la salud cardiovascular es el ejercicio aeróbico, o “ejercicio con oxígeno”: Aquel que hace a su cuerpo usar oxígeno extra y calorías de forma continua. Ciclismo, natación, paseo o footing aumentan la velocidad y profundidad de respiración, calientan el cuerpo y hacen sudar”.

La segunda recomendación que brindan los expertos es tener una alimentación equilibrada para evitar afecciones como colesterol elevado, hipertensión, etc. “Una dieta saludable ayuda a protegernos de la malnutrición en todas sus formas, así como de las enfermedades no transmisibles, entre ellas la diabetes, las cardiopatías, los accidentes cerebrovasculares y el cáncer”, agrega la Organización Mundial de la Salud.

Hipertensión arterial asintomática: cómo detectar la enfermedad

Una dieta saludable es clave para evitar afecciones como el colesterol elevado o la presión arterial alta. Un paso importante para esto es consultar a un nutricionista para recibir una asesoría profesional adecuada y tener un plan de comidas específico.

A continuación algunas recomendaciones para disminuir el consumo de sal, que es uno de los factores de riesgo de la hipertensión.

  • Evite incluir comer alimentos con alto consumo de sodio. Algunos de estos son: pizzas, sándwiches, burritos, tacos.
  • Es importante tener en cuenta que los restaurantes también trabajan con productos procesados, que contienen niveles altos de sodio. Por eso al asistir a un restaurante y en el menú no aparece la información nutricional, se debe solicitar estos datos para conocer cuáles son las opciones con menor cantidad de sodio.
  • Al ir de compras se debe observar y leer detalladamente la información nutricional de los productos envasados que se planea comprar. Luego de esto, comparar y escoger el que tenga menos sodio.
  • En la cocina, se pueden utilizar otros ingredientes diferentes a la sal. La FDA recomienda probar mezclas de hierbas naturales y especias para condimentar los alimentos.
  • A diario, evitar sobrepasar el consumo máximo de sal. Es importante no consumir más de 2.300 gramos al día, lo equivalente a una cucharada pequeña de sal.

Los expertos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) señalan varios consejos que pueden ayudar a tener una alimentación saludable.

Limitar los azúcares añadidos

Tener una ingesta elevad de azúcar añadida en la alimentación diaria puede tener efectos negativos en la salud como es el incremento del peso, obesidad, diabetes y afecciones cardíacas. Es relevante aclarar que los azúcares añadidos no es la glucosa que contienen las frutas, sino alimentos y bebidas que son procesados.

Algunos consejos para reemplazarlos:

  • Acompañar las bebidas con agua.
  • Agregar fruta a los cereales para darle un toque de dulce.
  • Evitar los jarabes de sabores.
  • Leer siempre la información de la tabla nutricional antes de elegir un alimento o bebida.

Diversidad de colores

Para tener una alimentación equilibrada, los expertos de CDC recomiendan intentar tener un plato lleno de colores, es decir, lleno de diversas frutas y verduras.

Algunas recomendaciones para tener en cuenta:

Ajo y aceite de oliva: así se pueden preparar para combatir la hipertensión