La artritis reumatoide es un trastorno inflamatorio crónico que puede afectar más que solo las articulaciones, pues en algunas personas, la afección puede dañar distintos sistemas corporales, incluida la piel, los ojos, los pulmones, el corazón y los vasos sanguíneos, de acuerdo con Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación.

Además, el Instituto Nacional de Artritis y Enfermedades Musculoesqueléticas y de la Piel, explicó que la artritis reumatoide es un trastorno autoinmunitario, porque el sistema inmunitario ataca los tejidos sanos de las articulaciones y causa inflamación en las articulaciones, lo que origina:

  • Dolor.
  • Hinchazón.
  • Rigidez.
  • Pérdida de funciones.

De hecho, la enfermedad puede originarle un cansancio inusual, fiebres esporádicas y pérdida del apetito.

Sobre la misma línea, el Instituto indicó que ciertos factores de riesgo aumentan la probabilidad de tener artritis reumatoide, entre los que se incluyen los siguientes:

  • Edad. La artritis reumatoide puede ocurrir a cualquier edad, pero, el riesgo de que se presente aumenta con el tiempo.
  • Sexo. La artritis reumatoide es más común en las mujeres que en los hombres.
  • Antecedentes familiares. Si un familiar tiene artritis reumatoide, es más probable que se presente la enfermedad.
  • Obesidad. Ser obeso puede aumentar el riesgo de tener la enfermedad y también puede limitar su mejoría.
  • Enfermedad de las encías.

Adicional, el portal Cuídate Plus señaló que “se calcula que esta patología puede llegar a rebajar del orden de cuatro a diez años la esperanza de vida de los pacientes”.

¿Cómo se diagnostica la artritis reumatoide?

El Colegio Americano de Reumatología señaló en su portal web que se diagnostica la artritis reumatoide mediante los resultados de análisis de sangre, examen de articulaciones y órganos, y revisión de radiografías o imágenes de ultrasonido, pues no hay una prueba única que sirva para diagnosticar la enfermedad.

Por ello, se deben realizar análisis para buscar anticuerpos en la sangre que pueden verse en la artritis reumatoide.

Complicaciones

La entidad sin ánimo de lucro señaló que la artritis reumatoide aumenta el riesgo de desarrollar:

  • Osteoporosis. La artritis reumatoide en sí, junto con algunos medicamentos utilizados para tratar la artritis reumatoide, pueden aumentar el riesgo de osteoporosis, una afección que debilita los huesos y los hace más propensos a las fracturas.
  • Nódulos reumatoides. Estos bultos firmes de tejido se forman con mayor frecuencia alrededor de los puntos de presión, como los codos. Sin embargo, estos nódulos pueden formarse en cualquier parte del cuerpo, incluidos el corazón y los pulmones.
  • Sequedad en los ojos y la boca. Las personas que tienen artritis reumatoide son mucho más propensas a desarrollar el síndrome de Sjogren, un trastorno que disminuye la cantidad de humedad en los ojos y la boca.
  • Infecciones. La artritis reumatoide en sí y muchos de los medicamentos empleados para combatirla pueden dañar el sistema inmunitario y provocar un aumento de las infecciones.
Para tratar la artritis los especialistas recomiendan consumir alimentos ricos en Omega 3. | Foto: Foto: Getty images.
  • Composición anormal del cuerpo. La proporción de grasa en relación con la masa magra a menudo es mayor en las personas que tienen artritis reumatoide, incluso en aquellas personas que tienen un índice de masa corporal normal.
  • Síndrome del túnel carpiano. Si la artritis reumatoide afecta las muñecas, la inflamación puede comprimir el nervio que irriga la mayor parte de la mano y los dedos.
  • Enfermedad pulmonar. Las personas con artritis reumatoide tienen un mayor riesgo de inflamación y proceso de cicatrización de los tejidos pulmonares, lo que puede provocar una falta de aire progresiva.
  • Linfoma. La artritis reumatoide aumenta el riesgo de linfoma, un grupo de cánceres de la sangre que se desarrollan en el sistema linfático.