En el cuidado de la salud varios factores son determinantes, entre ellos la alimentación. Como es bien sabido, a partir de los ingredientes que se incluyen las comidas se obtienen los nutrientes necesarios para el rendimiento del organismo.

La selección de los alimentos puede influir positiva o negativamente en el mantenimiento de los órganos, así como en la regulación de sustancias que pueden ser nocivas para el cuerpo, como lo son la glucosa y el colesterol en sangre.

Para tener una dieta balanceada, los expertos recomiendan cerciorarse de que el menú diario contenga ingredientes de los diversos grupos de alimentos, como proteínas, frutas, verduras, entre otros. Básicamente, se trata de tener todos los ‘colores’ en el plato.

Las legumbres son algunos de esos alimentos que pueden propiciar la buena salud, debido a su aporte de nutrientes. Según indica la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, se trata de un grupo diverso en el que se listan diversos ingredientes como las lentejas, los garbanzos, los frijoles y los guisantes.

Estas gozan de múltiples propiedades beneficiosas para el cuerpo, entre las que figura su acción para mantener el peso dentro de rangos normales, puesto que estimulan una sensación de saciedad, la cual ayuda a reducir los antojos de ingerir más comidas durante el día.

Esto se debe, según explican desde la FAO, a que las legumbres son una fuente rica de proteínas, por lo que se consideran ideales para complementar la alimentación. Además, contienen otros micronutrientes, los que contribuyen a propiciar el bienestar.

Dichas cualidades las comparten los garbanzos, como detalla la guía de alimentación del portal Cuerpo Mente. Por ello se le confieren varias ventajas a su consumo, como parte de una dieta balanceada; entre esos se lista su efecto favorecedor para controlar los niveles de azúcar en la sangre, un factor que puede conducir a la diabetes.

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Como explican desde la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, Medline Plus, uno de los tipos más frecuentes de la diabetes es la número 2, la cual consiste en una capacidad menor del cuerpo para el funcionamiento (liberación y formación) de insulina, que se encarga del correcto procesamiento de la glucosa en las células. Ello conlleva a que las cantidades de glucosa en el torrente sanguíneo se ubiquen sobre los límites recomendados.

Se ha encontrado que el efecto regulador de los garbanzos está asociado a su aporte de fibra, así como de ”hidratos de carbono de absorción lenta, que producen una asimilación gradual de la glucosa”, explican desde Cuerpo Mente.

La alimentación es uno de los factores que pueden incidir negativa o positivamente en la regulación del azúcar en sangre. Foto: Getty Images/iStockphoto

Además, al ser un alimento bajo en grasas dañinas, su consumo facilita la regulación del colesterol en la sangre. A la larga, ello puede beneficiar la circulación de la sangre y prevenir el desarrollo de enfermedades que puedan poner en riesgo la salud del corazón, órgano vital del ser humano.

Como detallan desde la Fundación del Corazón, si bien el colesterol es necesario para el cuerpo, cuando se combina con una lipoproteína llamada LDL, este puede acumularse en las arterias, ralentizando el trabajo del aparato circulatorio y generando dificultades para la salud.

“Por su elevado contenido en potasio y la escasa presencia de sodio, el garbanzo favorece la diuresis o excreción de la orina. Esto es beneficioso en casos de hipertensión arterial”, es otro de los beneficios de la salud cardíaca, como añaden desde Cuerpo Mente.

Una de las ventajas de los garbanzos es que poseen gran versatilidad, por lo que pueden comerse guisados, en caldos, como acompañante junto al arroz, así como en forma de puré, variando así su preparación dentro de la dieta.

Vale decir que de ninguna manera este artículo sustituye una recomendación médica profesional y que todo cambio en la alimentación debe ser consultado con los especialistas.

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