La Real Academia Española (RAE) señala que la faja es una “tira larga y ancha de tela que rodea el cuerpo por la cintura”, que es usada generalmente por las mujeres como moldeadora para el cuerpo, sin embargo, el género masculino también la utiliza con un fin estético o deportivo.

Quienes la suelen usar son aquellos que buscan definir su cintura, y en algunos casos, quemar la grasa extra, pero la presión que ejerce esta prenda puede ser contraproducente cuando es utilizada por más de ocho horas.

Perjuicios de la faja

El portal Mundo Deportivo enumera cuáles son los daños para el cuerpo tras un uso prolongado de la faja:

Baja calidad del sueño

Si bien es cierto que dormir es una actividad importante para el cuerpo, ya que en él se restaura y el cerebro se renueva, se necesitan algunas adecuaciones para que esto funcione de la mejor manera, como alejarse de los dispositivos móviles o electrodomésticos que obstruyen este tiempo.

También el consumo de ciertas infusiones puede ser eficaz para conciliar el sueño, asegura Tua Saúde. Sin embargo, no se recomienda una ingesta permanente, sino por un lapso corto de tiempo para no crear dependencia.

Pero no solo dormir en un ambiente completamente oscuro, con un colchón o almohada correcta puede ser favorable para esto, incluso la piyama y cada una de las prendas que se utilizan en esta actividad, que usualmente son holgadas y cómodas, son protagonistas. Por tal razón, el uso de una faja puede afectar la calidad del sueño, impidiendo que el cuerpo respire y las células se regeneren, porque dificulta la respiración.

Foto referencia sobre dormir. | Foto: Getty Images

Provoca flacidez y problemas circulatorios

Como se mencionó anteriormente, el uso de una faja en la zona abdominal tiene el fin de moldear el cuerpo y busca eliminar la grasa extra, pero si no se utiliza de una manera apropiada, puede tener un efecto contrario a lo esperado como la flacidez, ya que los músculos se debilitan y se caen, asegura el sitio web.

Además, la falta de respiración que genera en algunas ocasiones, es señal de una mala circulación de la sangre por la presión que hace en el torso, incrementando las probabilidades de problemas circulatorios, por ejemplo, la aparición de varices, que según la Clínica Mayo, “son venas retorcidas y agrandadas” que se vuelven varicosas cuando están cerca de la piel.

Las mujeres son más propensas a tenerlas por sus diferentes cambios hormonales, mismos que se hacen presentes en la menstruación o el embarazo. Es de mencionar que el factor genético influye de gran manera.

Foto referencia sobre circulación. | Foto: Getty Images

Impide el buen tránsito intestinal

Uno de los problemas digestivos que más aquejan a los seres humanos es el estreñimiento, que puede desencadenar otro tipo de afecciones cuando no es tratado. Por esta razón, el uso de una faja puede ser un factor desfavorable para contrarrestarlo, ya que la presión que ejerce sobre el abdomen y el estómago inhibe el flujo de la materia fecal, complicando una evacuación óptima.

Es de mencionar que el autocuidado es la mejor solución para el estreñimiento, pero, es importante consultar con un profesional de la salud.

Se recomienda el uso de la faja no más de las horas recomendadas, dejar que el cuerpo respire y mejore cada una de sus funciones.

No obstante, su uso tiene beneficios como la buena cicatrización cuando es utilizada después de ciertas cirugías como las liposucciones, entre otras. También durante un entrenamiento ayuda a la correcta postura de la espalda mientras se hace levantamiento de pesas y, generalmente, son los hombres quienes las usan.