Es común que el envejecimiento conlleve a cierto grado de problemas de memoria y a un leve deterioro de las habilidades de razonamiento. No obstante, hay una gran diferencia entre los cambios normales de memoria y la pérdida de memoria asociada con enfermedades como el Alzheimer y los trastornos relacionados.

De acuerdo con Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación, la pérdida normal de la memoria relacionada con la edad no genera trastornos importantes en la vida diaria.

Sin embargo, cuando se da un deterioro de la memoria, razonamiento, juicio, lenguaje y otras habilidades de pensamiento, se puede tratar de distintos trastornos como demencia vascular, demencia frontotemporal, Alzheimer, encefalopatía TDP-43 y demencia con cuerpos de Lewy.

Las causas de este daño progresivo en el cerebro suelen ser por el consumo de medicamentos; trastornos emocionales como el estrés, la ansiedad o la depresión; alcoholismo; enfermedades cerebrovasculares; traumatismo craneal menor, y apnea del sueño. De modo que para tratar la pérdida de memoria progresiva, es relevante acudir al médico para determinar la causa y el tratamiento a seguir.

Ante esto, es importante tener en cuenta que este tipo de enfermedades leves y graves se pueden prevenir con el consumo de una dieta saludable, hacer ejercicio de manera regular, activar el cerebro con ejercicios mentales, tener una vida social activa y disminuir los niveles de estrés en todos los ámbitos.

Además, el portal web Tua Saúde señala que el consumo de suplementos que contienen vitaminas y minerales esenciales ayudan a fomentar el funcionamiento cerebral, la concentración y el razonamiento, así como combatir el agotamiento físico y mental.

Cabe mencionar que la mayoría de los suplementos que contienen plantas medicinales como el Panax ginseng o Ginkgo biloba mejoran el flujo sanguíneo cerebral, facilitando así el funcionamiento cognitivo. Por esta razón, la revista Mejor con Salud, da conocer algunos suplementos útiles para reforzar los niveles de memoria y concentración:

  • Magnesio: Este nutriente está asociado con el aprendizaje y la memoria a corto y largo plazo, según indica la Revista de Neurología. En una de sus publicaciones aseguran que el magnesio incrementa la concentración y aumenta el número de sinapsis funcionales.
  • Vitaminas del complejo B: En general, todas las vitaminas que conforman este grupo son esenciales para el organismo, pero en especial, ayudan a favorecer el trabajo del sistema nervioso y el metabolismo, aumentando la capacidad de memoria y concentración. “Nutrición Hospitalaria destaca que, junto con otros micronutrientes y minerales, la vitamina B desempeña efectos neuroprotectores y ventajosos para el rendimiento intelectual.”, señala Mejor con Salud.
  • Omega-3: Varios estudios han demostrado los ácidos grasos como el omega-3 juegan un papel fundamental ante el deterioro cognitivo leve, la demencia y el riesgo de padecer alzhéimer.