La cistitis (conocida popularmente como “mal de orín” es la inflamación de la vejiga. Generalmente es provocada por una infección urinaria. Esta afección puede ser dolorosa y afectar gravemente a los riñones si no es tratada oportunamente.

Según explicó Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación, “con menos frecuencia, la cistitis aparece como una reacción a determinados medicamentos, a la radioterapia o a irritantes potenciales, como los aerosoles de higiene femenina, los geles espermicidas o el uso prolongado de un catéter. La cistitis también puede aparecer como una complicación de otra enfermedad”.

De acuerdo con Mayo Clinic, los síntomas de la cistitis incluyen:

  • “Necesidad imperiosa y constante de orinar.
  • Sensación de ardor al orinar.
  • Orinar frecuentemente en pequeñas cantidades.
  • Sangre en la orina (hematuria).
  • Orina turbia y con olor fuerte.
  • Molestias pélvicas.
  • Sensación de presión en la parte inferior del abdomen.
  • Fiebre baja.

En la mayoría de los casos, el cuerpo puede eliminar estas bacterias, al momento de orinar. No obstante, estas pueden pegarse a la pared de la uretra o vejiga

De acuerdo con Medline Plus, sitio web de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, las mujeres tienen un mayor riesgo de tener cistitis, debido a que su uretra es más corta, especialmente después de tener relaciones sexuales.

Existen algunos factores que aumentan el riesgo de que las personas tengan esta infección:

  • Un tubo llamado sonda vesical que se introduce en la vejiga.
  • Bloqueo de la vejiga o la uretra.
  • Próstata agrandada, uretra estrecha o cualquier elemento que bloquee el flujo de orina.
  • Pérdida del control del intestino (incontinencia intestinal).
  • Edad avanzada (sobre todo en las personas que viven en asilos de ancianos).
  • Embarazo.
  • Problemas para vaciar totalmente la vejiga (retención urinaria).
  • Procedimientos que involucran las vías urinarias.
  • Permanecer quieto (inmóvil) durante un período de tiempo largo (por ejemplo, cuando usted se está recuperando de una fractura de cadera).

Generalmente, para el tratamiento de la cistitis, los profesionales médicos recetan antibióticos. Sin embargo, dependiendo la causa, así será la solución para esta afección. Es importante identificar los síntomas de esta infección y acudir a un centro médico.

Tua Saúde, portal especializado en salud, explica cómo preparar un remedio casero, el cual puede ayudar a aliviar los síntomas de la cistitis. Cabe resaltar que no reemplaza un tratamiento médico. “El bicarbonato de sodio es una excelente opción para tratar la cistitis, debido a que cambia el pH de la orina haciéndola menos ácida, esto hace con que las bacterias no se multipliquen con facilidad y alivia la sensación de ardor al orinar”, explica el sitio web.

Ingredientes

  • 1 cucharada pequeña de bicarbonato de sodio.
  • 240 ml de agua.

Preparación

  1. Disolver el bicarbonato en el agua.
  1. Revolver muy bien.
  1. Tomar la mezcla.
  1. Se debe repetir seo+is veces al día. Es importante no exceder la cantidad de bicarbonato de sodio.

Infección Urinaria (IVU)

Las infecciones de vías urinarias pueden ocurrir en diferentes partes del tracto urinario. Según explica Medline Plus, esta afección puede ser en:

  • Vejiga (cistitis).
  • Riñones (pielonefritis).
  • Uretra (uretritis).