Un desbalance hormonal significa que hay alguna hormona que está elevada o hay deficiencia de esta, de acuerdo con Medline Plus, la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.
De hecho, las hormonas trabajan lentamente y afectan los procesos corporales desde la cabeza hasta los pies y entre esos procesos se encuentran:
- Crecimiento y desarrollo.
- Metabolismo: digestión, eliminación, respiración, circulación sanguínea y mantenimiento de la temperatura corporal.
- Función sexual.
- Reproducción.
- Estado de ánimo.
Por ello, Flo, la aplicación para el calendario de ovulación, reveló algunos signos y síntomas del desajuste hormonal, los cuales incluyen:
- Aumento de peso excesivo.
- Piel sudorosa.
- Disminución del deseo sexual.
- Caída del pelo.
- Acné crónico.
- Sofocos y sudores nocturnos.
- Estreñimiento.
- Menstruaciones abundantes o irregulares.
- Menstruaciones ausentes.
- Menstruaciones frecuentes o menstruaciones que se detienen.
- Hiperpigmentación de la piel (oscurecimiento de la piel).
- Cara hinchada.
- Disminución o aumento de la frecuencia cardíaca.
- Debilidad muscular.
- Dolor en los músculos, sensibilidad y rigidez
- Dolor e hinchazón en las articulaciones.
- Infertilidad.
- Ansiedad o irritabilidad.
- Estrías púrpuras.
Así las cosas, el Grupo Sanitas de España reveló que entre las patologías ginecológicas por alteraciones de las hormonas femeninas más significativas figuran:
- La insuficiencia e hiperfunción ováricas.
- El síndrome del ovario poliquístico.
- La torsión del ovario.
- El síndrome de Turner.
- Hiperprolactinemia.
- Pubertad y menopausia precoces.
- Alteraciones del moco cervical, etc.
En consecuencia, para saber si los niveles hormonales están demasiado elevados o disminuidos, se deben realizar exámenes de sangre en los que se midan los niveles de las diferentes hormonas, que incluyen:
- Ácido 5-hidroxindolacético (A5-HIA).
- 17- hidroxiprogesterona.
- 17-hidroxicorticosteroides.
- 17-cetosteroides.
- Tasa de excreción de aldosterona urinaria en 24 horas.
- 25- hidroxivitamina D.
- Corticotropina.
- Prueba de estimulación con corticotropina.
- Prueba de inhibición con corticotropina.
- HAD.
- Aldosterona.
- Calcitonina.
- Catecolaminas en sangre.
- Catecolaminas en orina.
- Nivel de cortisol.
- Cortisol en orina.
- Sulfato de deshidroepiandrosterona (DHEA).
- Hormona foliculoestimulante (FSH).
- Hormona del crecimiento.
- GCH (cualitativa en sangre).
- GCH (cualitativa en orina).
- GCH (cuantitativa).
- Hormona luteinizante (HL).
- Respuesta de la HL a la GnRH.
- Hormona paratiroidea.
- Prolactina.
- Péptido relacionado con la hormona paratiroidea.
- Renina.
- Captación de T3 por resina (RT3U).
- Examen de estimulación de secretina.
- Serotonina.
- T3.
- T4.
- Testosterona.
- Hormona estimulante de la tiroides (TSH).
Por su parte, para controlar los desequilibrios hormonales se debe:
1. Tener una dieta saludable: esta debe incluir al menos 400 g (o sea, cinco porciones) de frutas y hortalizas al día, menos del 10 % de la ingesta calórica total de azúcares libres, menos del 30 % de la ingesta calórica diaria procedente de grasas y menos de cinco gramos de sal (aproximadamente una cucharadita) al día y la sal debería ser yodada.
2. Hacer ejercicio: las nuevas directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomiendan por lo menos de 150 a 300 minutos de actividad física aeróbica de intensidad moderada o vigorosa por semana para todos los adultos, incluidas las personas que viven con afecciones crónicas o discapacidad, y un promedio de 60 minutos al día para los niños y adolescentes.
3. Tomar agua: de acuerdo con Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación, el consumo diario de agua es diferente para los hombres y para las mujeres, por el hecho de que existen diferencias entre la ingesta, pero por lo general los hombres deberían consumir 3,7 litros de agua al día y las mujeres deberían beber 2,7 litros.
4. Dormir lo suficiente: la mayoría de los adultos necesitan entre siete y ocho horas de sueño diarias.
De todos modos, la información antes dada de ninguna manera sustituye la asesoría médica, por ello, lo primero que hay que hacer es consultar a un experto de la salud para que sea este quien guíe el proceso e indique qué es lo más adecuado para cada persona.