En el mundo existen diferentes tipos de cabellos y cada uno requiere de cuidados diferentes. Además de su diversidad, hay condiciones especiales que necesitan de tratamientos específicos, como lo es el cabello débil y delgado.

Según explican los expertos de Garnier, marca de productos de belleza natural para la piel y el cabello, “el cabello frágil y débil a menudo se caracteriza por una apariencia y una sensación de cabello seco, quebradizo y dañado. Las causas pueden ser múltiples, de un exceso de utensilios térmicos a una sucesión de procesos químicos, y el resultado es un cabello débil y difícil de manejar”.

Además de una alimentación saludable, que aporte nutrientes para el fortalecimiento del pelo, existen algunos tratamientos caseros que también pueden funcionar para este mismo propósito. Mejor con Salud, portal especializado en cuidado personal y belleza, explica varias:

Café

El café es uno de los alimentos más comunes en la despensa. Además de ser utilizado para la preparación de bebidas calientes y frías, también tiene propiedades que fortalecen el cabello, evitan la caída y estimulan su crecimiento. El sitio web resalta que este tratamiento es recomendado para cabellos oscuros, ya que el café puede teñir.

¿Cómo utilizarlo?

  • En un recipiente, mezclar tres cucharadas de café molido en un vaso de agua.
  • Revolver muy bien para obtener una pasta homogénea.
  • Su aplicación es luego de lavar el cabello con shampoo. Se seca y se aplica la mezcla.
  • Dejar actuar por 20 minutos.
  • Lavar nuevamente con el shampoo.

Aceite de onagra

Este producto solo puede utilizarse antes de lavar el cabello.

¿Cómo aplicarlo?

  • En un recipiente, agregar una cucharada de aceite de jojoba, 40 gotas de extracto de semillas de zanahoria, 10 gotas de aceite de lavanda, manzanilla y romero.
  • Revolver muy bien.
  • Finalmente agregar una cucharada del aceite de onagra.
  • Llevar a fuego bajo durante unos minutos .
  • Depositar en un recipiente de vidrio (preferiblemente con gotero).
  • Se deben aplicar unas cuantas gotas en el cuero cabelludo, cada tres días.

Mascarilla de grasas naturales

Para este tratamiento se necesitan los siguientes ingredientes:

  • 1 cucharada de mayonesa.
  • 1 cucharada de aceite de oliva.
  • 1 cucharada de miel.
  • 1 yema de huevo.

¿Cómo aplicar la mascarilla?

Luego de lavar el cabello como se hace habitualmente (shampoo y acondicionador), aplicar la mascarilla, realizando masajes con los dedos. Utilizar un gorro plástico o poner una toalla caliente para mejorar el efecto del tratamiento. Dejarla actuar media hora y enjuagar.

Canela

Ingredientes

  • 1 cucharada de aceite de oliva.
  • 1 cucharada de canela en polvo.

¿Cómo realizar el tratamiento?

Mezclar todos los ingredientes muy bien hasta obtener un resultado homogéneo. Depositar en un recipiente de vidrio con tapa. Luego, aplicar en el cabello (seco o húmedo) y dejarlo actuar por media hora. Enjuagar con shampoo para retirar completamente la mascarilla.

Consejos para el cuidado del cabello

La caída del cabello suele ser uno de los problemas capilares que más alerta a las personas. Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación señala algunas recomendaciones para evitar ciertos tipos de pérdida de cabello:

- Tratarlo con suavidad: algunas personas cometen el error de peinar su cabello de forma brusca y halándolo con fuerza. Lo aconsejable es utilizar una peinilla que tenga dientes anchos, para evitar los tirones.

- Cuidado con los tratamientos: se debe evitar el uso de tratamientos fuertes como rizadores calientes o permanentes. Para el caso del cepillado y planchado, pueden realizarse moderadamente y aplicando productos que protejan al cabello de alta exposición al calor.

- Peinados: hay quienes maltratan su cabello al momento de recogerlo con una moña o banda elástica. Se debe moderar el uso de trenzas.

- Medicamentos: consultar al médico si las pastillas o suplementos que se tomen pueden causar pérdida del cabello a largo plazo.

- Protección solar: limitar la exposición del cabello a los rayos solares y a otras fuentes de luz. Protegerlo con gorras, sombreros, etcétera.