El mango es una de las frutas más populares en el mundo y tiene diferentes vitaminas y minerales, como vitamina A y vitamina C, magnesio, potasio, polifenoles como mangiferina, kaempferol, ácido bezoico y fibras.

Adicionalmente, sus hojas contienen antioxidantes que tienen propiedades medicinales, según el portal Buen Provecho. Por ejemplo, son buenas para controlar la glucemia. El portal portugués de salud, nutrición y bienestar Tua Saúde cita estudios que demuestran que el ácido gálico, el ácido clorogénico y el ácido ferúlico que contienen estimulan la producción de insulina y por ende se reducen los niveles de azúcar.

Asimismo, son ideales para controlar la presión arterial, pues la mangiferina y la vitamina C que contiene esta fruta ejercen acción antiinflamatoria y antioxidante, ayudando a reducir el daño de los radicales libres a las células y manteniendo los vasos sanguíneos saludables.

Sobre la misma línea, fortalece el sistema inmune, pues el portal portugués explicó que el mango es rico en nutrientes como las vitaminas A, B, C, E y K y folato que estimulan la producción de glóbulos blancos, que son células de defensa esenciales para prevenir y combatir infecciones y, por tanto, el mango ayuda a fortalecer el sistema inmune.

De igual forma, el portal portugués indicó que por su contenido de vitamina C también actúa aumentando la producción de colágeno, importante para combatir la flacidez y las arrugas de la piel, mejorando la calidad y apariencia de la piel.

Adicionalmente, según el portal experto en salud Cardioteca, el mango es rico en carotenoides, ácido ascórbico, terpenoides y polifenoles, propiedades preventivas del cáncer. Dichas propiedades se atribuyen a un compuesto llamado mangiferina, el cual inhibe el crecimiento de las células cancerígenas, especialmente en el colon y el hígado.

Otra propiedad de la fruta es que mejora el sistema digestivo, pues es rica en fibra soluble y esto es ideal para el sistema digestivo. Además, según Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación, la fibra promueve el movimiento del material a través del aparato digestivo y aumenta el volumen de las heces, por lo que puede ser de beneficio para aquellos que luchan contra el estreñimiento o la evacuación irregular.

En consecuencia, para obtener sus beneficios se puede preparar un té de hojas de mango y solo se debe hervir un litro de agua y agregar ocho hojas de mango fresco. Después, se deja reposar cinco minutos y se consume a lo largo del día.

No obstante, también se puede consumir la fruta y por ser un alimento ligero se puede consumir como onces, sea en la mañana o en las tardes, aunque también es recomendado en batidos con leche vegetal y frutos secos, que aporta una buena dosis de energía al cuerpo.

Además, el mango suele mezclarse bien con los alimentos salados, como una salsa acompañando las carnes o en las ensaladas con espinacas, queso fresco y zanahoria rallada.

No obstante, al igual que con cualquier alimento que se quiera incluir en la dieta diaria, es importante consultar al médico tratante o a un nutricionista sobre cuál es la mejor manera de consumir, y si las condiciones médicas ya existentes no son un impedimento para beneficiarse de todas las propiedades de los alimentos ya nombrados, pues la información antes dada de ninguna manera sustituye la asesoría médica.

Información nutricional del mango por 100 g

  • Calorías: 59 kilocalorías
  • Agua: 83,5
  • Proteínas: 0,5 g
  • Grasas: 0,3 g
  • Carbohidratos: 11,7 g
  • Fibras: 2,9 g
  • Vitamina A: 300 mcg
  • Carotenos: 1800 mcg
  • Vitamina E: 1 mg
  • Vitamina B1: 0,04 mg
  • Vitamina B2: 0,05 mg
  • Vitamina B3: 0,5 mg
  • Vitamina B6: 0,13 mg
  • Vitamina C: 23 mg
  • Folatos: 36 mcg
  • Calcio: 9 mg
  • Magnesio: 13 mg
  • Potasio: 120 mg