El Campeonato Mundial de Fútbol demostró, de nuevo, porqué es el evento deportivo más grande del planeta. La multitudinaria recepción brindada a los equipos en los países que terminaron más allá de sus expectativas dejó en claro que sus futbolistas son los verdaderos héroes de las naciones. Pero ninguna superó la brindada a los pentacampeones brasileños. El gigante suramericano celebró un triunfo que, ciertamente, merecía.