Los paradigmas sobre la dominancia y el uso de la fuerza física aun están establecidos en la mayoría de nosotros. Aquí pretendo explicar cuál es la mejor manera de realizar un regaño. Sin embargo, creo firmemente que hay mejores métodos y más eficaces que el castigo para educar a nuestra mascota, como ejercicios que promueven la comunicación, el respeto y fortalezcan los vínculos. Eso sí, resalto la importancia de saber lo que no se debe hacer, para disminuir la aparición de problemas de comportamiento y en especial miedo, frustración, ansiedad y agresividad.
Es importante saber que toda corrección debe llegar con la oportunidad de redirigir la conducta hacia una actividad que sea aceptable. Por ejemplo, si su mascota está mordiendo unos zapatos y lo regaña, debe ofrecer un juguete al cual pueda desplazar la conducta. Conociendo lo anterior, estos son los requisitos que un castigo debe cumplir:
- Ser punitivo: debe haber una pérdida real de un recurso esperado (juego, atención, comida, caricias, etcétera).
- Breve y ajustado: también llamado timing en el adiestramiento, significa que el castigo debe aparecer inmediatamente después de que la conducta inadecuada inicia.
- No desplazado en el tiempo: los castigos que se realizan tiempo después de que haya ocurrido la conducta problema, no son asociados y por tanto no se entienden. No hay que regañar si al llegar a casa encuentra orina, heces o un destrozo, pues con ello solo se generará más ansiedad.
- No señalado: ojalá los regaños vinieran de una fuente sonora que no sea la voz del propietario, puede usar aplausos o golpes de un rollo de periódico contra un mueble. Con el uso de la voz es muy probable que la asociación que realice su mascota sea “esta conducta no se realiza en presencia de esta persona”.
- Nunca físico: es difícil de asociar, genera miedo y es una causa común de agresividad hacia los propietarios.
- Eliminar castigo con el nombre: es un comando de llamado, por lo que siempre debe presentarse en un contexto positivo. Esto ayudará a que acuda cuando lo llame.
- Tiempo de castigo: el regaño debe aparecer en el momento en que su mascota esté haciendo la conducta inadecuada, una vez deja de realizarla, el regaño debe desaparecer, en caso contrario la confundirá.
En resumen, solo debe regañar a la mascota cuando se encuentra realizando la acción indebida. Nunca use golpes o su nombre, ni lo regañe por tiempo prolongado. Realizar mal los castigos puede desencadenar problemas de conducta y en especial agresividad.
Por: Juan Camilo González
Médico veterinario, Máster en Etología Clínica de la Universidad Autónoma de Barcelona, en España. Con su empresa, Soluciones en conducta animal, busca que las mascotas convivan en armonía con su familia y su entorno.
Es importante saber que toda corrección debe llegar con la oportunidad de redirigir la conducta hacia una actividad que sea aceptable. Por ejemplo, si su mascota está mordiendo unos zapatos y lo regaña, debe ofrecer un juguete al cual pueda desplazar la conducta. Conociendo lo anterior, estos son los requisitos que un castigo debe cumplir:
- Ser punitivo: debe haber una pérdida real de un recurso esperado (juego, atención, comida, caricias, etcétera).
- Breve y ajustado: también llamado timing en el adiestramiento, significa que el castigo debe aparecer inmediatamente después de que la conducta inadecuada inicia.
- No desplazado en el tiempo: los castigos que se realizan tiempo después de que haya ocurrido la conducta problema, no son asociados y por tanto no se entienden. No hay que regañar si al llegar a casa encuentra orina, heces o un destrozo, pues con ello solo se generará más ansiedad.
- No señalado: ojalá los regaños vinieran de una fuente sonora que no sea la voz del propietario, puede usar aplausos o golpes de un rollo de periódico contra un mueble. Con el uso de la voz es muy probable que la asociación que realice su mascota sea “esta conducta no se realiza en presencia de esta persona”.
- Nunca físico: es difícil de asociar, genera miedo y es una causa común de agresividad hacia los propietarios.
- Eliminar castigo con el nombre: es un comando de llamado, por lo que siempre debe presentarse en un contexto positivo. Esto ayudará a que acuda cuando lo llame.
- Tiempo de castigo: el regaño debe aparecer en el momento en que su mascota esté haciendo la conducta inadecuada, una vez deja de realizarla, el regaño debe desaparecer, en caso contrario la confundirá.
En resumen, solo debe regañar a la mascota cuando se encuentra realizando la acción indebida. Nunca use golpes o su nombre, ni lo regañe por tiempo prolongado. Realizar mal los castigos puede desencadenar problemas de conducta y en especial agresividad.
Por: Juan Camilo González
Médico veterinario, Máster en Etología Clínica de la Universidad Autónoma de Barcelona, en España. Con su empresa, Soluciones en conducta animal, busca que las mascotas convivan en armonía con su familia y su entorno.
