Un hecho hasta ahora desconocido puede ser una pieza clave y fundamental en el esclarecimiento del asesinato del empresario Gustavo Andrés Aponte y su escolta Luis Gabriel Gutiérrez, ocurrido el pasado miércoles 11 de febrero en el norte de Bogotá. SEMANA confirmó que hace unos meses las autoridades en el Casanare obtuvieron información que apuntaba a que la víctima mortal estaba siendo objeto de extorsiones.

Inicialmente, los indicios apuntaban a que se trataría de delincuencia común. Sin embargo, otros hechos dan cuenta de que se trataría de un grupo criminal más organizado. Los investigadores se preguntan, en ese sentido, si el ELN podría estar detrás de las extorsiones y el doble crimen.
