Foto: Karen SalamancaAngela Páez trabaja como barrendera desde hace un mes. Vive en Soacha y se traslada para su trabajo en TransMilenio para empezar su jornada de trabajo desde las 6:00 a.m. hasta las 2:00 p.m. por el sector del Antiguo Country. Comenta que debe caminar mucho pero lo hace por su familia que esta conformada por su mamá y su hija. “La ciudad se siente tranquila” dice, y estará siempre dispuesta a colaborar. Foto: Karen Salamanca / SEMANA
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Valiosas acciones de los héroes anónimos en tiempos de cuarentena
Angela Páez trabaja como barrendera desde hace un mes. Vive en Soacha y se traslada para su trabajo en TransMilenio para empezar su jornada de trabajo desde las 6:00 a.m. hasta las 2:00 p.m. por el sector del Antiguo Country. Comenta que debe caminar mucho pero lo hace por su familia que esta conformada por su mamá y su hija. “La ciudad se siente tranquila” dice, y estará siempre dispuesta a colaborar. Foto: Karen Salamanca / SEMANA
Foto: Karen Salamanca / Karen Salamanca
Angela Páez trabaja como barrendera desde hace un mes. Vive en Soacha y se traslada para su trabajo en TransMilenio para empezar su jornada de trabajo desde las 6:00 a.m. hasta las 2:00 p.m. por el sector del Antiguo Country. Comenta que debe caminar mucho pero lo hace por su familia que esta conformada por su mamá y su hija. “La ciudad se siente tranquila” dice, y estará siempre dispuesta a colaborar. Foto: Karen Salamanca / SEMANA
Cristian Linares trabaja como cotero en una plaza de mercado. El joven es uno de los cientos de trabajadores que contribuyen a la cadena de abastecimiento. Foto: Alexandra Ruiz / SEMANA.
Foto: Alexandra Ruiz / SEMANA /
Cristian Linares trabaja como cotero en una plaza de mercado. El joven es uno de los cientos de trabajadores que contribuyen a la cadena de abastecimiento. Foto: Alexandra Ruiz / SEMANA.
Kemberly Castillo trabaja en la panadería San Mateo en el barrio la Perla. Vende los productos bajo estrictas medidas de higiene, es venezolana y responde por su mamá, hijo y sobrino. Foto: Alexandra Ruiz / SEMANA.
Foto: Alexandra Ruiz /
Kemberly Castillo trabaja en la panadería San Mateo en el barrio la Perla. Vende los productos bajo estrictas medidas de higiene, es venezolana y responde por su mamá, hijo y sobrino. Foto: Alexandra Ruiz / SEMANA.
María Tique, de 37 años, trabaja en vigilancia desde hace 4 años. Vive en Patio Bonito y se levanta a las 4 a.m. porque se demora hora y media en llegar al edificio donde labora. Sus turnos son extensos, pero no puede parar porque es la única de su familia que tiene una fuente de ingresos debido a que su esposo se quedó sin empleo por la pandemia.  Foto: Karen Salamanca / SEMANA
Foto: Karen Salamanca / Karen Salamanca
María Tique, de 37 años, trabaja en vigilancia desde hace 4 años. Vive en Patio Bonito y se levanta a las 4 a.m. porque se demora hora y media en llegar al edificio donde labora. Sus turnos son extensos, pero no puede parar porque es la única de su familia que tiene una fuente de ingresos debido a que su esposo se quedó sin empleo por la pandemia. Foto: Karen Salamanca / SEMANA
Parmenio Arias vive con su esposa y su suegra. Trabaja en una pequeña droguería en el norte de Bogotá y debido a la crisis por el covid-19 ha llegado a vender 30 cajas de tapabocas en un solo Foto: Juan Carlos Sierra/ SEMANA.
Foto: Juan Carlos Sierra / Juan Carlos Sierra
Parmenio Arias vive con su esposa y su suegra. Trabaja en una pequeña droguería en el norte de Bogotá y debido a la crisis por el covid-19 ha llegado a vender 30 cajas de tapabocas en un solo Foto: Juan Carlos Sierra/ SEMANA.
Liliana Guiza tiene 29 años y es madre soltera de tres hijos de doce, nueve y cinco años. Es conductora de transporte público en Bogotá desde hace ocho años y en 2019 asumió la responsabilidad de ser operaria de la flota de TransMilenio. Su turno comienza a las 3.30 a.m. y nunca parten de la misma estación. Foto: Juan Carlos Sierra / SEMANA.
Foto: Juan Carlos Sierra / Juan Carlos Sierra
Liliana Guiza tiene 29 años y es madre soltera de tres hijos de doce, nueve y cinco años. Es conductora de transporte público en Bogotá desde hace ocho años y en 2019 asumió la responsabilidad de ser operaria de la flota de TransMilenio. Su turno comienza a las 3.30 a.m. y nunca parten de la misma estación. Foto: Juan Carlos Sierra / SEMANA.
Luz Nelly Malaver Torres es una joven mujer recién graduada de la Policía Nacional. Su trabajo ahora consiste en apoyar a los centros de abastecimiento, controla las filas y cuida de la seguridad del lugar para que no haya atracos. Su familia está en Boyacá así que se encuentra viviendo en la estación. Foto: Karen Salamanca / SEMANA.
Foto: Karen Salamanca / Karen Salamanca
Luz Nelly Malaver Torres es una joven mujer recién graduada de la Policía Nacional. Su trabajo ahora consiste en apoyar a los centros de abastecimiento, controla las filas y cuida de la seguridad del lugar para que no haya atracos. Su familia está en Boyacá así que se encuentra viviendo en la estación. Foto: Karen Salamanca / SEMANA.
Mario Espitia trabaja para la cadena Carulla hace 32 años y en este momento está colaborando con los carros de mercado. Tiene un horario de 6 a.m. a 2 p.m. Vive en Suba y no ha tenido dificultades con el transporte, mantiene las precauciones y nos cuenta que en su trabajo se bañan las manos cuando suena el himno nacional. Foto: Karen Salamanca / SEMANA.
Foto: Karen Salamanca / Karen Salamanca
Mario Espitia trabaja para la cadena Carulla hace 32 años y en este momento está colaborando con los carros de mercado. Tiene un horario de 6 a.m. a 2 p.m. Vive en Suba y no ha tenido dificultades con el transporte, mantiene las precauciones y nos cuenta que en su trabajo se bañan las manos cuando suena el himno nacional. Foto: Karen Salamanca / SEMANA.
Darío Hernández trabaja como reciclador en el norte de Bogotá, tiene 23 años y vive con su pareja y un niño de cinco años. Su jornada empieza a las 7:00 a.m. pero se extiende hasta la madrugada del día siguiente. Con la cuarentena nacional varias de las bodegas que compraban su material no han vuelto a abrir. Foto: Juan Carlos Sierra/ SEMANA.
Foto: Juan Carlos Sierra / Juan Carlos Sierra
Darío Hernández trabaja como reciclador en el norte de Bogotá, tiene 23 años y vive con su pareja y un niño de cinco años. Su jornada empieza a las 7:00 a.m. pero se extiende hasta la madrugada del día siguiente. Con la cuarentena nacional varias de las bodegas que compraban su material no han vuelto a abrir. Foto: Juan Carlos Sierra/ SEMANA.
Jasbleidi Carolina Guevara Velasco es una santandereana que lleva diez años de vocación a una comunidad religiosa. Sirve para un hogar geriátrico donde cuida de seis abuelitos. En este día salió a comprar víveres que hacían falta. Foto: Karen Salamanca / SEMANA.
Foto: Karen Salamanca / Karen Salamanca
Jasbleidi Carolina Guevara Velasco es una santandereana que lleva diez años de vocación a una comunidad religiosa. Sirve para un hogar geriátrico donde cuida de seis abuelitos. En este día salió a comprar víveres que hacían falta. Foto: Karen Salamanca / SEMANA.