aniversario

En ‘El túnel’

Una de las grandes novelas de la literatura latinoamericana cumple 70 años. Cuenta una de las historias más desesperanzadoras jamás publicadas, inevitablemente existencialista y marcada por su época.


EL AUTOR

Ernesto Sabato nació en 1911 en Rojas, una pequeña ciudad a 240 kilómetros de Buenos Aires. Estudió física y trabajó en el laboratorio fundado por Marie Curie en París, donde tuvo amistad con los escritores y pintores surrealistas (su otra pasión, de hecho, era la pintura), que lo impulsaron a dedicarse a las letras y a interesarse en todo lo que guarda el inconsciente de las personas.

De vuelta en Argentina, y luego del éxito alcanzado por sus novelas, se dedicó a reflexionar sobre la situación política. Lo criticaron mucho tanto la izquierda, que lo consideraba tibio con la dictadura, como escritores de derecha como Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares. Aun así lideró el informe de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas después de la dictadura. Murió en 2011, pocos meses antes de cumplir 100 años.

UN CLÁSICO

Las razones por las que aún se mantiene vigente.

La publicó por primera vez la revista literaria Sur, en 1948. Betty Osorio, quien fue profesora titular de literatura argentina de la Universidad de los Andes, explica que llegó a la categoría de clásico porque pone al descubierto la mente humana y sus conflictos, el dilema entre el mundo subjetivo y el racional, y la autodestrucción de Castel (el protagonista) y de la mujer que lo pudo comprender. En 180 páginas expone un conflicto sin salida. “Refleja la disyuntiva del hombre contemporáneo entre la razón y las emociones. Y eso la hace universal”, explica Osorio.

EL COMIENZO

Sus primeras líneas son de las más

impactantes en la literatura universal.

“Bastará decir que soy Juan Pablo Castel, el pintor que mató a María Iribarne”.

SUS PERSONAJES

La historia de amor de Juan Pablo Castel y María Iribarne es tórrida y violenta. Así son ellos.

Juan Pablo Castel

Es un solitario pintor que un día cree haber encontrado el amor de su vida cuando descubre a una mujer (María Iribarne) que mira con atención, en uno de sus cuadros, una ventana en la que aparece una muchacha que mira al mar. El crítico literario francés Daniel Henri Pageaux lo define como un niño desarmado, a veces un individuo cruel, sadomasoquista, encerrado en su violencia, su brutalidad, su crueldad, su voluntad de hacer el mal a María y sus propios impulsos suicidas o equivalentes: la destrucción de sus pinturas. Castel tiene otra característica: destaca las virtudes de la soledad, constantemente encuentra fallas en las personas que ve, no cree en la naturaleza humana y lo evidencia en los celos e inseguridad que siente al lado de María.

María Iribarne

Es una mujer normal sobre la que el autor no entrega muchos rasgos. Se sabe que es aristócrata, que tiene relación con otros hombres y que está casada con Allende, un hombre ciego. Según Osorio, la ceguera es constante en los personajes de Sabato: reflejan oscuridad, seres subterráneos, vidas interiores inaccesibles. María Iribarne también responde a otro patrón del escritor: los hombres de sus historias fallan con las mujeres. Castel, por ejemplo, cree que María es prostituta.

‘EL EXTRANJERO’ VERSUS ‘EL TÚNEL’

El editor y crítico irlandés Eamon Maher encuentra que tanto El túnel como El extranjero comparten un narrador en primera persona que termina encarcelado después de que lo declaran culpable de asesinato. Y ambos, desde sus celdas, revisan los incidentes que los llevaron a la desgracia. También subraya que el obsesivo Castel desprecia a los demás. Al igual que Meursault, el protagonista de Camus, plantea que en un mundo absurdo el hombre debe pensar si se suicida o no. Castel reflexiona sin remordimientos en su celda y cada mañana piensa en quienes se despiertan en Buenos Aires, que desayunan y llevan vidas que tal vez no carezcan de un significado como la suya: “Sentí que un abismo negro estaba bostezando dentro de mí”.

SUS FRASES

Algunas de las sentencias de Juan Pablo Castel.

Con los años se llega a saber que

la muerte no solo es soportable, sino hasta reconfortante .

En todo caso había un solo túnel, oscuro y solitario: el mío, el túnel en que había transcurrido mi infancia, mi juventud, toda mi vida .

NOVELA EXISTENCIALISTA

Fiel representante de esta corriente filosófica.

Uno de los grandes exponentes del existencialismo es el escritor francés Albert Camus, autor de El extranjero (1942), obra cumbre en la que patenta varios rasgos del existencialismo, como desasosiego y angustia frente a la realidad. El argelino de nacimiento diría de El túnel: “Admiro su dureza y su intensidad”. De hecho, hizo el prólogo de la edición francesa. Sabato escribe la novela bajo la influencia de Jean Paul Sartre, el hombre que sentenció: “Soy yo y mis circunstancias”. Muchos analistas también lo asocian a Kafka y Dostoievski.

CENSURADA

“Mostrar una mente agitada, que reflexiona y se pregunta, como lo hace Castel, puede verse como una amenaza”. Así entiende Betty Osorio una de las razones por las que las dictaduras censuraron El túnel. Así ocurrió en la época del general Francisco Franco en España, en 1965. Un informe de la Sección de Orientación Bibliográfica de la península –como dice la edición especial de Seix Barral– no autoriza su publicación porque “justifica el asesinato en caso de infidelidad”, “Los lectores no comprenderían la intención simbólica de la obra”, “porque se desarrolla en un ambiente moral disolvente y absurdo”.

MATERNIDAD

Una pintura dispara las emociones de la novela.

Maternidad se titula el cuadro de Castel en el que aparece una mujer que ve jugar a un niño y que tiene en su extremo una ventana pequeña donde está una muchacha que mira el mar; el detalle que seduce a María Iribarne y por el cual el pintor se fija en ella. “Con excepción de una sola persona, nadie pareció comprender que esa escena constituía algo esencial”, relata Castel. Osorio interpreta que él, desde ese momento, quiere tenerla a ella en todas sus dimensiones, algo que ningún sujeto puede lograr, y que la única manera de acercarse a su propósito es matarla.