Tendencias
Papa Francisco dice que “pagar los impuestos es un deber de los ciudadanos”
La comunidad católica reconoce al papa como el representante de Cristo en la tierra, cuya autoridad espiritual no solo se ejerce en las 44 hectáreas del Vaticano, sino a 1.329 católicos en el mundo, según datos de Vatican News hasta 2018. - Foto: Vatican Media / DW

iglesia

¡Una fortuna! Esto es lo que el papa Francisco le ahorra al Vaticano

Desde que asumió como máximo jefe de la Iglesia Católica, el papa argentino se ha destacado por su sencillez y ha preferido vivir modestamente.

El sumo pontífice de la Iglesia Católica tiene muchas funciones y atribuciones en su diario vivir, desde presidir la audiencia pública hasta santificar a los beatos. Toma decisiones, tiene citas en su mayoría con jefes de Estado y viaja, entre otras cosas. Tiene especial participación en la doctrina de la Iglesia, pues puede publicar libros o documentos públicos denominados encíclicas.

El papa es el jefe del Estado de Ciudad del Vaticano, el más pequeño del mundo tanto en territorio como en población, pero con plenos poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial.

La comunidad católica reconoce al papa como el representante de Cristo en la Tierra, cuya autoridad espiritual no solo se ejerce en las 44 hectáreas del Vaticano, sino a 1.329 católicos en el mundo, según datos de Vatican News.

Como máximo líder de la Iglesia Católica, es también el principal promotor del cristianismo. Tiene por lo menos dos apariciones en la plaza de San Pedro a la semana. El miércoles en audiencia pública y los domingos con el rezo del Ángelus.

Con tantas funciones, compromisos, responsabilidades y tareas, muchos pensarán que el líder del catolicismo puede tener un salario millonario para él solo, pero no es así. No devenga nada por sus servicios, aunque tiene acceso a miles de millones de dólares que posee el Vaticano y que no se sabe a cuánto asciende exactamente la fortuna.

La administración del Vaticano también se encarga de proveer a Francisco de las cosas que requiere en su cotidianidad, desde artículos de aseo personal hasta servicios de transporte, hoteles, entre otros.

Según cálculos, se dice que el papamóvil puede gastar alrededor de $33.000 dólares al año. Se tiene que pagar por el transporte del auto, el mantenimiento, el chofer, etc. Quizás esta es la principal razón por la que Francisco, al asumir como papa, renunció a usar este auto y optó por un Jeep más modesto.

La vida de Francisco en el Vaticano

Desde que asumió como máximo líder del catolicismo, Jorge Mario Bergoglio, el nombre de pila del papa, dijo en su discurso central: “Desearía una Iglesia pobre y para los pobres”.

Y no fueron solo palabras, Francisco renunció al lujoso carro oficial y a parte de la escolta. Sustituyó el papamóvil blindado por un Jeep descubierto para recorrer la plaza de San Pedro.

Los diarios europeos aseguran que el pontífice suele invitar a sus misas diarias de las siete de la mañana a los trabajadores del Vaticano.

Por otro lado, no vive en el lujoso apartamento pontificio del tercer piso del Palacio Apostólico. El papa prefirió la pequeña habitación 201 de la residencia de Santa Marta. “Vivo en la Casa de Santa Marta y no en el Palacio Apostólico porque me gusta estar entre la gente. No puedo estar solo”, dijo años atrás el papa, como lo reportó Univision.

El 16 de marzo de 2013, cuando Francisco rompió los sellos con que clausuraron los apartamentos papales el 28 de febrero del mismo año, tras la renuncia efectiva de Benedicto XVI, dejó en claro que ese lugar no era para él: “Son demasiado grandes para mí. Acá entran como 300 personas”, dijo.

En 2017, el papa Francisco recibió un regalo de Stefano Domenicali, CEO de la compañía italiana Lamborghini: la versión Huracán RWD personalizada, un lujoso auto blanco que muchos desearían tener en casa.

Nunca intentó conducirlo por las calles del Vaticano y decidió contactar con RM Sotheby’s y subastar el superdeportivo. El dinero obtenido en el evento fue destinado a tres proyectos benéficos en diferentes lugares del mundo.

El Lamborghini Huracán RWD del papa Francisco estaba equipado de un motor V10 de 580 caballos de potencia y una carrocería única de color ‘Bianco Monocerus’ y líneas ‘Giallo Tiberino’ con detalles inspirados en la bandera del Vaticano.

El precio estimado de la subasta rondaba entre los $300 mil y $415 mil dólares, pero finalmente el Lamborghini Huracán de Francisco alcanzó la suma de $854 mil dólares en el evento, lo cual se convirtió en récord. Su comprador fue un español, de Murcia.

Mi gente es pobre y yo soy uno de ellos”, ha dicho más de una vez el papa para explicar la opción de vivir en un apartamento y de prepararse la cena él mismo. Lo peor que puede suceder en la Iglesia, ha explicado en algunos momentos, “es aquello que De Lubac llama mundanidad espiritual”, que significa “ponerse a sí mismo en el centro”.

El papa, en plena limpieza de las finanzas del Vaticano

Justamente, el pasado mes de septiembre se conoció la noticia de que Francisco dio pasos decisivos para acelerar su reforma de las finanzas del Vaticano, escenario de numerosos escándalos por sus controvertidas inversiones.

Elegido en 2013, hace siete años, para cambiar las estructuras económico-financieras de la Santa Sede y garantizar su transparencia, Francisco ha cumplido otro paso importante de su ambiciosa tarea.

Todos los fondos de los distintos organismos y ministerios de la Santa Sede serán manejados por una sola entidad, la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (APSA), que gestiona entre otras las miles de propiedades inmobiliarias en Roma del Vaticano, explicó el presidente de la entidad, el obispo Nunzio Galantino, en una entrevista al diario Il Corriere della Sera en ese momento.

El objetivo del papa es evitar que los llamados dicasterios, es decir ministerios, así como la poderosa Secretaría de Estado, manejen fondos que en algunos casos ascienden a varias decenas de millones de euros y centralizar su gestión de manera que garanticen también su control y transparencia al monitorear las cuentas vaticanas.

En siete años de pontificado se han cumplido una serie de pasos importantes en la lucha contra el lavado de dinero ilegal, que han contado con la aprobación del organismo europeo de control llamado Moneyval.

En 2015 se cerraron 5.000 cuentas sospechosas del banco vaticano, IOR, y se introdujo una ley que rige las licitaciones así como los gastos internos, destinada a prevenir otros escándalos de corrupción y evitar la adjudicación de contratos a amigos o familiares.

Hace un año designó como presidente del Tribunal Vaticano al magistrado italiano Giuseppe Pignatone, experto en la lucha contra la mafia, y con una ley de 2019 impuso como obligatoria la designación de revisores externos para las cuentas del IOR.

Todas medidas necesarias en este momento que el Vaticano tiene sus cuentas en rojo, afectada por la pandemia del coronavirus, debido a la pérdida de los millonarios ingresos provenientes de los museos, que estuvieron varios meses cerrados.