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Nace un gigante de la salud: hará inversiones hasta por 400 millones de dólares en clínicas regionales

El grupo Lenus adquirió la clínica San Rafael, en Pereira, y está buscando más IPS, tanto en el Eje Cafetero como en el Valle y en la Costa.

En los últimos años, Colombia ha estado ante un boom de adquisiciones e inversiones en clínicas y hospitales.

El más reciente anuncio proviene del grupo Lenus, que preside Klaus Lederer, el cual acaba de anunciar inversiones hasta por 400 millones de dólares en este tipo de activos. Ya empezó con la Clínica San Rafael de Pereira y con otras IPS en el Valle del Cauca.

“Nuestra inversión ya está puesta en el Eje Cafetero y en el Valle. En los próximos meses vamos a comprar e invertir más o menos en unas seis clínicas adicionales. En estos procesos estamos terminando las negociaciones. Vamos a invertir -más o menos- entre 350 millones y 400 millones de dólares en los próximos 12 a 18 meses. Nuestro foco es el Eje Cafetero, el Valle y la Costa”, explicó Lederer.

Este grupo nació hace dos años, por iniciativa de inversionistas que vieron una oportunidad emergente en zonas que presentaban déficit en la oferta de servicios.

Klaus Lederer, Presidente del Grupo Lenus dueños de varias clínicas en el Eje Cafetero y el Valle
Klaus Lederer, Presidente del Grupo Lenus - Foto: Cortesía Grupo Lenus

El hueco está en ciudades intermedias

“La consolidación del sector se está dando, pero aún así, lo que uno ve es que hay muchas clínicas en el país, pero no en ciudades intermedias. Viendo esa necesidad de invertir en este segmento fundamos esta organización”, comentó el empresario.

Su estrategia es diferente a la de otros grupos de inversionistas en salud. Primero, quieren colonizar con servicios de primera en centros urbanos que tienen déficit en estos servicios. Además, trabajan con el talento de la clínica que adquieren y con el equipo que encuentran en la administración, pero impulsan el crecimiento y la expansión.

“Por ejemplo, la clínica San Rafael funciona muy bien y eso es clave para el eje Cafetero que es una zona grande pero con pocos servidores en salud”, explicó. Actualmente esta clínica tiene dos sedes en Pereira y ahora están abriendo 100 camas adicionales en Armenia que quedarán listas en los próximos siete meses. Además tendrán una oferta robusta en los servicios ambulatorios.

“Claramente cuando vas a las ciudades grandes como Bogotá, Medellín y Cali tienes prestadores muy importantes. Inclusive en algunas intermedias hay buenos prestadores como ocurre en Bucaramanga. Por eso nosotros no vamos a esas ciudades, porque es un mercado saturado. El Eje y la Costa tienen oportunidades y allá estamos viendo que falta mucha inversión para dar acceso a la población”, señaló el inversionista.

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Surgeons looking away while operating patient for arthritis in emergency room - Foto: Getty Images

De alta calidad

Destaca que el hecho de que estén llegando a sitios donde la oferta es reducida hoy no quiere decir que no van a llegar con servicios de calidad.

“Si como usuario del sistema uno tiene un seguro pero no tiene acceso es complicado. Vamos a llevar los servicios desde baja hasta alta complejidad para que los pacientes no necesiten desplazarse”, explicó. Por ejemplo, con la clínica San Rafael empezaron a ofrecer los servicios de radioterapia en Pereira. “Antes si tenías un tumor cerebral te tocaba viajar a Cali para recibir radioterapia. Así que mejoramos no solo en la oferta para los pacientes, sino que estamos ayudando al sistema, porque así reducimos los costos para las EPS”, comentó.

Igualmente explica que tienen servicios de alta complejidad como cirugía cardiovascular y hasta un cirujano oncólogo de cabeza y cuello. “Nosotros trajimos a este especialista a la San Rafael que es una clínica de alta complejidad que tiene 289 camas principales y 54 camas de emergencia. Somos una clínica grande, igual de grande a las de primera línea en las otras ciudades”, insistió al hacer énfasis en la calidad de la oferta de servicios.

De acuerdo con Lederer, su modelo de negocio implica una conciencia sobre la importancia de evitar sobrecostos al sistema. “Nosotros no facturamos por facturar, porque entendemos que al final del día eso significa que los recursos del sistema se acaban y nos demoran los pagos”, explicó.

Por eso ven como eficientes formas de negociación entre EPS e IPS como los contratos en los que ambas partes asumen riesgos y se fijan presupuestos globales. De esa forma se evita el menudeo en la facturación que es un vicio generalizado en el sector.

“Nuestra filosofía -dice- es ser responsables con el presupuesto general de la Nación. Uno como prestador puede facturar y facturar y facturar pero acabas el presupuesto y te van a pagar tarde. Ser responsable con el presupuesto significa invertir en prevención. Por eso nos sale mejor contratos PGP (de pago global) para el manejo de ciertas patologías. Nuestra visión no es el “fee for service”, sino un pago global a través del cual nos trasladan riesgo a nosotros y eso nos evita tener un enfoque solo en facturar”.

Igualmente destacó que trabajan con todas las EPS y atienden mayoritariamente al régimen subsidiado, al que pertenece el 60 por ciento de sus pacientes.

“Queremos trabajar con el talento local. No venimos a enseñar cómo debe funcionar el sistema. Aquí hay mucho talento; los especialistas son excelentes; los administradores son excelentes; faltan recursos y empuje para crecer. Eso es lo que nosotros tenemos”, finalizó.