elecciones 2022

J.P. Morgan evalúa los impactos económicos de un posible gobierno de Petro

Para el poderoso banco de inversión, debido al sistema de pesos y contrapesos del país, sería muy probable esperar constante tensión institucional. Advierte una amenaza a la regla fiscal.


Las crecientes posibilidades de que el candidato del Pacto Histórico, Gustavo Petro, resulte ganador en las elecciones del próximo 29 de mayo, sumadas a la amplia difusión que les ha dado a sus propuestas económicas, han llevado a que los analistas locales e internacionales evalúen la viabilidad para implementar sus ideas.

Uno de los estudios más recientes lo elaboró el banco de inversión estadounidense J.P. Morgan y allí concluye que la plataforma política del puntero en las encuestas es ambiciosa, tiene objetivos loables, pero su implementación implicaría un modelo de país mucho más centrado en el Estado de lo que es actualmente Colombia.

Además, algunas de sus propuestas podrían implicar tensión institucional y un desafío a la regla fiscal (un mecanismo creado en 2011 para garantizar la sostenibilidad de la deuda pública y de la economía del país, estableciendo un déficit fiscal año a año, el cual debería disminuir con el tiempo).

El candidato del Pacto Histórico estuvo en Duitama y Sogamoso continuando con su campaña presidencial. Foto: Facebook Gustavo Petro.
El candidato del Pacto Histórico estuvo en Duitama y Sogamoso continuando con su campaña presidencial. Foto: Facebook Gustavo Petro. - Foto: Foto: Facebook Gustavo Petro.

En J.P. Morgan calculan que el plan de Petro implicaría aumentar significativamente (en 5,5% del PIB) los ingresos del Gobierno para pagar un amplio conjunto de planes sociales, pero tras las elecciones legislativas del 13 de marzo quedó claro que este candidato no cuenta con las mayorías necesarias para aprobar su agenda.

Como resultado, uno de sus grandes desafíos consistiría en lograr la aprobación de sus proyectos en el Legislativo. No obstante, estos expertos advierten que un mayor gasto siempre es políticamente atractivo. Eso daría margen para que algunas de las ideas de Petro se conviertan en realidad, pero hay que tener en cuenta que los costos de esas propuestas superan el recaudo que generarían los nuevos ingresos planteados por esta campaña.

En ese escenario de mayor gasto, la regla fiscal de Colombia podría ser cuestionada, a pesar de mejores ingresos petroleros. Vale la pena recordar que el compromiso de Colombia de cumplir con su regla fiscal es uno de los factores que le da credibilidad internacional al manejo económico del país.

Si bien en la campaña de Petro se han hecho varias referencias a una reforma tributaria que buscaría, principalmente, descontinuar los beneficios fiscales existentes, en lugar de subir las tasas impositivas, afectando en especial a las personas de mayores ingresos, no se hace ninguna referencia a la regla fiscal.

Probabilidades y preocupaciones

En el análisis de J.P. Morgan se señala que, en general, la mayoría de las propuestas de Petro, especialmente las que proponen más cambios (como las reformas fiscal y pensional), tendrían que pasar por el Congreso (con la dificultad de no contar con las mayorías decisorias) y otras podrían lograrse a través de una acción ejecutiva después de ser aprobados por las agencias internas (por ejemplo, las tarifas de importación).

Otras ideas requerirían que Petro alinee muchas agencias estatales a su visión (por ejemplo, el otorgamiento de licencias ambientales por parte de la Anla a proyectos mineros).

Paralelamente, algunos cambios propuestos, como los que se refieren al Banco de la República, requerirían de una reforma constitucional que el mismo Petro ha reconocido que sería difícil de lograr en el panorama político actual. “No obstante, una fuente de preocupación seguiría siendo la capacidad de Petro para usar su prerrogativa presidencial de nombramientos en diferentes ramas y agencias del Gobierno”, indica el informe.

Así mismo, los especialistas del banco de inversión estadounidense evaluaron la intención de Petro de declarar una emergencia económica para abordar lo que describió como una crisis de hambre, como alternativa ante las dificultades que probablemente enfrente en el nuevo congreso.

La emergencia económica (basada en el artículo 215 de la Constitución) permite que el presidente, hasta por 90 días, emita decretos con fuerza de ley para efectuar cambios relacionados con la crisis en cuestión, incluidos cambios temporales en los impuestos. “En nuestra opinión, esta es una posibilidad para tener en cuenta, pero se enfrentaría con el robusto sistema de pesos y contrapesos de Colombia”, indica el documento de J.P. Morgan.

Insiste en que el amplio discurso en el programa de Petro relacionado con la necesidad de “democratizar el Estado y erradicar la corrupción”, incluyendo la intención de “derrotar a las mafias que han cooptado las instituciones públicas”, podría predecir una tensión institucional, teniendo en cuenta que sugiere ampliamente que las instituciones como los tribunales, la Fiscalía, la Contraloría y las autoridades electorales han sido “cooptadas” y deben reformarse para garantizar su “independencia democrática”.

Tras conocerse el informe Gustavo Petro publicó un trino en el que dice de J.P. Morgan: “No ve alarmas, ni desconfianza en el plan de gobierno que presentamos para Cambiar a Colombia por la Vida”. Esto inmediatamente generó reacciones de sus contradictores, quienes tienen otra lectura del informe del reputado banco de inversión.